La JP Evita escrachó a un cura represor en San Martín

Se trata de Angel Zanchetta, vinculado a los pilotos de los “vuelos de la muerte” El sacerdote tiene una larga e impresentable foja de servicios, en la que ser partícipe del esquema represivo que utilizaba el arrojar prisioneros al mar como solución final, es la más grave, pero no la única.
Se recuerda a los que hoy todavía dudan que está absolutamente probado que eso fue lo que ocurrió con Azucena Villaflor, fundadora de las Madres de Plaza de Mayo.

Un tanto bizarro, como es uno de los cuatro capellanes que conserva su grado militar, y por lo tanto cobra un sueldo que le paga el Estado, al ser destituido de las Fuerzas Armadas hizo un juicio para lograr recuperar sus haberes.

Al ser desplazado de la Armada lo acogió el cardenal Bergoglio, que lo ubicó en una parroquia de San Telmo, donde en sus misas arengaba a los fieles a votar por Mauricio Macri contra Aníbal Ibarra. Los propios fieles lo van corriendo de iglesia en iglesia, cuando recayó en una de Caseros, partido de Tres de Febrero, militantes de Nuevo Encuentro volantearon la misa y el barrio, y también de ahí tuvo que salir a las apuradas.

Ahora que recaló en una parroquia de San Martín, en su segunda misa fue interrumpido por jóvenes integrantes del Movimiento Evita de la zona, que lo escarcharon al canto de “Como a los nazis

Les va a pasar

A donde vayan

Los iremos a buscar.

Los evangelistas se frotan las manos.Se recuerda a los que hoy todavía dudan que está absolutamente probado que eso fue lo que ocurrió con Azucena Villaflor, fundadora de las Madres de Plaza de Mayo.

Un tanto bizarro, como es uno de los cuatro capellanes que conserva su grado militar, y por lo tanto cobra un sueldo que le paga el Estado, al ser destituido de las Fuerzas Armadas hizo un juicio para lograr recuperar sus haberes.

Al ser desplazado de la Armada lo acogió el cardenal Bergoglio, que lo ubicó en una parroquia de San Telmo, donde en sus misas arengaba a los fieles a votar por Mauricio Macri contra Aníbal Ibarra. Los propios fieles lo van corriendo de iglesia en iglesia, cuando recayó en una de Caseros, partido de Tres de Febrero, militantes de Nuevo Encuentro volantearon la misa y el barrio, y también de ahí tuvo que salir a las apuradas.

Ahora que recaló en una parroquia de San Martín, en su segunda misa fue interrumpido por jóvenes integrantes del Movimiento Evita de la zona, que lo escarcharon al canto de “Como a los nazis

Les va a pasar

A donde vayan

Los iremos a buscar.

Los evangelistas se frotan las manos.

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