Las autoridades paraguayas informaron ayer que unas 60 mil personas debieron ser evacuadas en los últimos días debido a las inundaciones provocadas por las crecidas por los ríos Paraná y Paraguay.
El propio presidente electo paraguayo, Horacio Cartes, llevó ayer 15 toneladas de víveres y artículos donados para las personas desplazadas por las inundaciones. El mandatario visitó el departamento de Âñeembucú (sur) en un avión, acompañado de su equipo de trabajo, y desde allí se dirigió a la zona de Ayolas, en el departamento meridional de Misiones, y una de las ciudades más perjudicadas por estas dos semanas de inundaciones.
Los paquetes de ayuda a los damnificados llevan alimentos básicos como sal, trigo, arroz, leche, aceite o pasta, así como frazadas, ropas y colchones; además de antibióticos y medicamentos para los males típicos en invierno. La ayuda surge del pedido de Cartes, el viernes pasado, cuando anunció a sus militantes y amigos que le regalaran por su cumpleaños bienes útiles para donar a las personas afectadas por la crecida de los ríos en todo el país. Según la prensa local, el valor total de los donativos se acerca a los 100 mil dólares.
El jefe de operaciones de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Aldo Saldívar, aseguró que el nivel del río Paraná ya comenzó a bajar, pero que el río Paraguay sigue subiendo y aguarda que llegue a su pico máximo en los próximos dos días.
El jefe de operaciones de la SEN detalló que el nivel del río Paraguay sigue creciendo entre cinco y diez centímetros por día, lo que ya afectó a más de 1000 familias sólo en la ciudad de Asunción. La ayuda a los damnificados comenzó por Asunción, la capital, y se irá extendiendo a las demás zonas del país, agregó el funcionario. La vuelta a la normalidad demandará 90 días de trabajo, dijo Saldívar, para quien el mayor problema es el acceso a comunidades aisladas, como consecuencia del pésimo estado de los caminos

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