Tras las presiones de EE.UU. y el FMI, estudia llevarlo a 2 billones de pesos.
La apuesta ahora sería la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) –conocido como fondo de rescates– para aumentar su capacidad de pegada de los actuales 440.000 millones de euros a una cifra que podría rondar los 2 billones de euros.
El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, anunció ayer en una entrevista al diario alemán Die Welt que Bruselas estudia “dar más fuerza” al FEEF.
En la cumbre del pasado 21 de julio ya se aumentó su capacidad para que los 440.000 millones de euros fueran efectivos y para que pudiera actuar en los mercados secundarios comprando bonos de los países en dificultades, pero el acuerdo debe ser todavía ratificado por varios de los 17 miembros de la zona euro.
Al anuncio de Rehn respondió Alemania en pocas horas. El ministro de Finanzas germano, Wolfgang Schäuble, dijo que no tiene “ninguna intención de ampliar” el FEEF.
Los socios liberales de la coalición de gobierno alemana amenazaron con votar contra la reforma del FEEF, poniendo así incluso en peligro la estabilidad del gobierno alemán. Merkel cerró el debate en Berlín. Alemania acepta que se refuerce el fondo, pero dándole más instrumentos, no más dinero.
Berlín rechaza así las presiones de Washington. El presidente estadounidense Barack Obama dijo ayer que la crisis de la Eurozona “está asustando al mundo”.
Hace dos semanas, en una reunión de ministros de Finanzas de la Eurozona, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, pidió a los europeos esas medidas y sus comentarios fueron desairados.
Rehn también repitió ayer que Grecia “no debe ni hará default” porque eso “provocaría daños económicos y sociales enormes en toda la Unión Europea con repercusiones graves para la economía mundial”. Rehn reconoció que Europa está “ante la última oportunidad para evitar el colapso de la economía griega”.
La televisión británica BBC adelantó ayer que el plan para aumentar el fondo de rescates incluye una quita del 50% de la deuda griega e inyecciones de capital a los bancos europeos para que puedan absorber esa quita.
Las Bolsas europeas, ansiosas de buenas noticias, subieron empujadas por las versiones en la Eurozona y a pesar de que Grecia sigue al borde del abismo y se teme por la situación de la banca europea.
Tras arrancar con caídas cercanas al 2%, las plazas bursátiles subieron con fuerza desde media mañana –empujadas precisamente por los bancos– y aunque cerraron la jornada con una subida moderada, es la segunda consecutiva tras la del viernes pasado, algo inusual desde hace dos meses.
Frankfurt subió un 3,32%, Milán un 3%, París un 2,75%, Madrid un 2,56% y Londres un 0,33%. Wall Street subió un 2,53%. Las acciones de los bancos tuvieron los mejores comportamientos. Los franceses BNP Paribas y Société Générale subieron un 4% y un 5,5% respectivamente.

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