Se trata de una veintena de jóvenes que habitan en 25 de Mayo casi esquina Santa Fe, en su mayoría mujeres. El Gobierno de Misiones les otorgó el espacio pero son amenazados.
Se trata de una veintena de jóvenes, en su mayoría mujeres, quienes cursan diferentes carreras de la Universidad Nacional del Nordeste y que hace algunos meses vienen padeciendo el miedo de que podrían ser echados del lugar en cualquier momento.
En ese sentido, integrantes de la Asociación Civil Centro de Estudiantes Misioneros en Corrientes (CEMICO) se acercaron a época para dar a conocer lo que está ocurriendo en el albergue estudiantil ubicado por calle 25 de Mayo casi esquina Santa Fe.
“Muchas de las chicas no quieren hablar porque están siendo amenazadas que si se quejan las van a echar”, dijo Matías Frick, uno de los integrantes de la agrupación CEMICO, y agregó que el temor es aun mayor ya que ninguno de los que habita en el lugar cuenta con algún contrato firmado que los avale. “Su reclamo puntual es su situación jurídica, no tienen contrato firmado y les requieren rendimiento académico, mientras no cuentan con un buen ambiente para estudiar ya que las condiciones en la que viven son lamentables”.
Frick contó que la mayoría de los estudiantes misioneros cursan carreras de la universidad pública y están en años avanzados como de criminalística, derecho, medicina. En ese sentido tienen miedo de perder sus estudios ya que no cuentan con una buena condición económica como para alquilar un lugar, pues por esa razón llegaron becados desde la ciudad misionera.
“Si viven en ese lugar es porque son de familias humildes que no les pueden mantener y si los echan se tienen que volver a sus pueblos del interior y hay varias chicas que están a punto de recibirse”.
El lugar, según contó y como se puede observar en las fotografías, tiene múltiples necesidades, como humedad avanzada en sus habitaciones, no cuenta con medidores de luz, tiene enchufes arrancados, cables quemados al descubierto, entre otras cosas.
Antecedente
Ya en enero pasado el grupo de estudiantes había pasado por una situación similar ya que en la anterior residencia, ubicada por San Martín al 1400, la inquilina los echó a la calle porque el Ministerio de Bienestar Social, de la Mujer y la Juventud de la vecina provincia dejó de pagar el alquiler.
Luego de unos meses resolvieron la situación y los ubicaron en el actual albergue.
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