Disminuirían el canon de agua y eximirían impuestos provinciales. La solución de fondo es de Nación.
Entre esas acciones, se analiza la condonación de impuestos provinciales y la disminución de otros cargos, mientras se gestiona el apoyo de la Nación, que es de donde deben surgir las soluciones de fondo.
La semana pasada, el ministro de Producción, Juan José Bellón, llegó hasta Pomán, en donde está asentado un buen número de empresas del sector, para dialogar con diversos actores que entienden en la temática. Era la respuesta oficial ante la demanda de intervención que se generó en esa zona de la provincia, y puntualmente las críticas de supuesta "inacción" lanzadas desde el municipio a cargo del peronista Francisco Gordillo.
En un encuentro que se llevó a cabo en la cabecera departamental, el funcionario aseguró que el Gobierno está trabajando en un proyecto de ley que declare la emergencia olivícola y ponga en marcha beneficios para los emprendimientos. En este marco, se anunció, como posibles pasos a seguir, la disminución del canon de agua, exención del impuesto de Ingresos Brutos e Inmobiliario y Automotor, entre otros.
Por otra parte, y a raíz de la solicitud que realizaron las empresas olivícolas en esa reunión, Producción informó que se iniciaron las gestiones ante la Dirección de Transporte para que se instale una línea interurbana para el traslado del personal que trabaja en las fincas de manera transitoria en épocas de cosecha. Es que ante la ausencia actual de este servicio, las empresas deben contratar el servicio privado de transporte, lo que encarece significativamente los costos y no resulta operativo.
Varios de los puntos que Producción anunció fueron mencionados por los concejales de Pomán, que firmaron a fines de diciembre la declaración de emergencia municipal que incluye la eximición de cargos y tasas por medio año.
Otro de los temas en discusión es la posible reducción -o directamente eliminación- del cargo fijo que EDECAT cobra en las facturas de electricidad, algo posible al estar la empresa administrada por el Estado provincial. En este caso, la disminución no sería menor, pues los diferimientos olivícolas pueden tener una factura que llega a los 300 mil pesos bimestrales.
No obstante, el grueso de los paliativos para el sector dependen de la voluntad de la Nación.
PANORAMA
Las razones del negro escenario
Luego de un crecimiento sostenido, desde hace por lo menos tres años los emprendimientos olivícolas atraviesan una fuerte crisis.
La caída en los precios internacionales del aceite de oliva, el aumento de costos en dólares de la producción, la falta de mano de obra y el menor rinde en el Valle Central, entre otros factores, contribuyeron a la caída de la otrora próspera actividad.
Durante 2010, la situación alcanzó ribetes dramáticos y se produjeron dos centenares de despidos hasta fin de año.
Hay varias medidas en análisis y se pretende declarar por ley la emergencia provincial del sector.

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