La intervención quirúrgica es de alta complejidad y "a cielo abierto". Ayer estaba estable, consciente y lúcido.
Familiares y funcionarios que lo acompañan transmitieron que los partes médicos de ayer coincidieron en que el paciente está estable, consciente y lúcido, tal cual ingresó a la institución que pertenece a la congregación católica Hijas de San Camilo, de la que forma parte su hermana Norma.
“Está bien de ánimo, lo pudimos ver sólo cinco minutos en terapia intensiva, tiene visitas muy restringidas”, aclaró Anabella Lucero, actual pareja de quien preside la Cámara de Senadores de la Provincia. “Cuando hablé con él, pidió tranquilidad, recibe regalos, saludos y estampitas deseando que se mejore”, agregó. Para el ministro de Salud, Gaston Hissa, está “muy lúcido y muy optimista”.
Junto a Anabella e Hissa, aguardaron las novedades de su evolución, que en cuenta gotas dieron los médicos, los tres hijos y los dos hermanos del ingeniero agrónomo villamercedino de 50 años. También estuvo el gobernador Claudio Poggi.
Tal como estaba previsto, le practicaron la embolización, que consistió en una incisión en la ingle para introducirle un catéter que va hasta la zona dañada y rellena la cavidad dejada por el aneurisma. Ya había sido sometido a otra en Villa Mercedes.
Díaz sufrió una descompensación en la noche del jueves cuando manejaba su auto, cerca de La Cumbre, en el viaje diario de regreso a su casa. El fuerte dolor en la cabeza lo hizo cruzar repentinamente de carril. Logró detenerse en la banquina de la Autopista de las Serranías Puntanas, abrió la puerta y se tiró al suelo mientras exclamaba: “¡Qué dolor!, ¡No aguanto más!, ¡Me muero!, según relató su pareja, quien iba en el vehículo.
Ahí Anabella emprendió rápidamente el retorno a San Luis, donde fue atendido en el Hospital de San Luis y desde donde lo trasladaron al hospital privado de la Villa, en su ciudad natal. Los estudios concluyeron que había sufrido un accidente cerebro -vascular hemorrágico a causa de dos aneurismas cerebrales.



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