El abuso gubernamental con los índices de precios le juega en contra al 'modelo' porque las expectativas de inflación son inmanejables. Y eso está ocurriendo en la renegociación de convenios colectivos 2011.
Por supuesto que es elevadísima respecto de las estadísticas del INdEC pero se encuentran muy alejadas del 40% anual de ajuste salarial que reclaman algunos sindicatos y también del 35% que piden otros.
¿Cuál es el fundamento de solicitar un 40%? Es cierto que hay productos que han variado sus precios en forma impresionante, como algunos fármacos y también algunos alimentos pero el promedio de precios no creció 40%.
Es decir: ¿cuál es la variación de precios que se considera para intentar forzar un 40% de ajuste salarial?
La inflación real del 23% a 24% sostenida en eltiempo provoca enormes distorsiones en la estructura de precios relativos. Nadie lo puede negar. Ni siquiera un ignorante como Guillermo Moreno.
Ahora, el impacto en la estructura de precios relativos que provocan los salarios fijados sin fundamento técnico alguno, es terrible.
Ya ocurrió con los choferes de camiones, quienes se ufanan de gozar hoy día de uno de los salarios más elevados que se pagan en el mercado de trabajo.
Una actividad no cualificada como la de chofer de camión gana hoy día más que muchos integrantes con mayor formación en la cadena laboral. Y eso fue fijado por imposición de Hugo Moyano, que así le cobraba favores políticos a los Kirchner.
Es decir: por necesidad del Estado se impuso al autotransporte de cargas, que además recibía un subsidio en el combustible también por imposición de Moyano, un salario arbitrario, fuera de toda lógica productiva.
En el caso del sindicato de la alimentación, hay una feroz influencia de sindicatos de izquierda, varios de ellos enfrentados entre sí, y que dirimen sus conflictos a través de la negociación salarial. No tiene lógica productiva.
En ese contexto, se conoció un comunicado de la Federación de Industrias de Productos Alimenticios y Afines (FIPAA), que de alguna manera anticipa conflictos en el sector:
La Federación de Industrias de Productos Alimenticios y Afines (F.I.P.A.A.) es la entidad que nuclea a la industria de la alimentación de productos procesados de todo el país.
En función de dicha representatividad lleva adelante las negociaciones salariales con su contraparte sindical, representada por la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación en un marco de diálogo franco y de buena.
Ante la postura asumida por los representantes sindicales, hecha pública en el día de hoy, nos vemos en la obligación de informar a la opinión pública lo siguiente:
1) El sector sindical reclama un 40 % de incremento en el salario básico y en todas las categorías convencionales que es lo que implica en los hechos llevar el básico de convenio a $ 4000.
2) En 2010 la industria de alimentos otorgó un incremento salarial del 35,2% acumulando un 112 % en los últimos tres años, superando ampliamente cualquier medición de evolución de precios. Ello representa una mejora real y ostensible del poder de compra de sus trabajadores.
3) F.I.P.A.A. aceptó anticipar la negociación en un clima de Paz Social en busca de un acuerdo. La contraparte sindical, tras la primera reunión paritaria declaró el “Estado de Alerta y Movilización” llamando a una movilización nacional para el día 04 de mayo de 2011 bajo la amenaza de profundizar “las medidas de fuerza necesarias” para obtener los resultados esperados. Es decir el 40% de aumento.
4) Se debe tener en cuenta que nuestra industria agrega valor a la cadena agrícola alimentaria y por ende también ha venido padeciendo el sostenido incremento del precio de las commodities que son su materia prima. Como contrapartida, desde 2005 colabora con el sostenimiento del modelo económico, manteniendo sus precios en el marco de los acuerdos con la Secretaría de Comercio Interior.
5) El sector empresario está dispuesto a llegar a un acuerdo que preserve el poder adquisitivo de sus trabajadores, continuando con los notorios esfuerzos iniciados en el año 2003 para mejorar las condiciones de trabajo y salariales del personal de la actividad.
F.I.P.A.A. alerta sobre las graves consecuencias para las empresas y el empleo si no se comprende el impacto cierto y concreto de pérdida de competitividad que implicaría el aumento del 40% sobre su mano de obra.
Durante 2010 más de 60 empresas PYMES de todo el país han cerrado definitivamente y otras muchas se encuentran atravesando serias dificultades económicas y financieras.
Los industriales de la alimentación hacemos un llamado a la responsabilidad apostando al diálogo sereno y sin amenazas a fin de llegar a un acuerdo satisfactorio que pueda ser cumplido por todas las partes.



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