Dos personas fueron detenidas en la noche del pasado miércoles, y ayer la policía realizó un allanamiento en la calle Moreau de Justo en busca de más pruebas sobre las reiteradas estafas que habrían cometido en esta ciudad y otras.
El hombre detenido es de apellido Fernández. Junto con él, también fue detenida, su pareja, de apellido Carranza. Ambos tienen 44 años y antes de desembarcar en Santa Rosa, vivían en la ciudad de San Luis. En esa provincia tienen antecedentes policiales y varios pedidos de captura.
El miércoles por la noche, Fernández fue detenido en el domicilio de Guatraché al 1900, en Villa Parque, al que concurrió para concretar un negocio con un Renault 18. La detención se consumó merced a una investigación previa que desarrolló personal policial al enterarse de que el hombre estaba nuevamente en la ciudad y que se preparaba a realizar otro negocio.
Boleto.
El miércoles por la tarde, el hombre llegó al domicilio de Guatraché al 1900 sin saber que allí lo esperaba no sólo el vendedor del auto sino también personal policial. Cuando percibió que estaba acorralado, Fernández intentó escapar del lugar alegando que se había olvidado un papel en su auto. En ese momento, la Policía dio la voz de alto y procedió a detenerlo. El hombre no opuso ninguna resistencia.
Ayer por la mañana, el operativo continuó con un allanamiento en un domicilio de la calle Alicia Moreau de Justo al 800. Allí vivía -cuando estaban en la ciudad-, el detenido, su pareja y tres hijos de ésta. El allanamiento permitió secuestrar elementos que comprobarían la culpabilidad de la pareja con estafas anteriores.
Para concretar el engaño, el hombre se ganaba la confianza del interesado en vender el auto. Los vehículos que buscaba eran de bajo costo, en promedio entre 12.000 y 15.000 pesos. El ardid consistía en pagar el vehículo -sea auto o moto- con cheques a fecha cercana. En el ínterin, se firmaba el boleto de compraventa, en el que el detenido hacía figurar su segundo nombre.
La posesión de ese boleto permitía al estafador negociar rápidamente el vehículo malhabido en alguna provincia limítrofe y así obtener dinero en efectivo de la maniobra. "Con este mecanismo debe haber concretado a razón de una estafa por mes", graficó uno de los jefes de la Seccional Sexta.
La estafa terminaba de consumarse cuando el comprador concurría con el cheque al banco y allí se percataba de que había caído en una trampa, ya que el documento pertenecía a una chequera robada. En Santa Rosa, el detenido utilizó chequeras robadas en la concesionaria Calamari y otras pertenecientes al Banco de la Provincia de Buenos Aires y a un banco de Córdoba.
Escurridizos.
A raíz de este comportamiento reiterado, la pareja era intensamente buscada por la Policía santarroseña. Todas las Seccionales estaban al tanto de su proceder y atentas a contar con un dato que permitiera detenerlos. "Se nos escabullía rápidamente, ni bien cerraba el negocio", indicó el jefe policial. En la Justicia, la pareja acumula gran cantidad de denuncias, al menos 11, y casi todos los fiscales han emitido órdenes de captura contra ellos. "Eran buscados por estafas reiteradas, similares a ésta, en San Luis, Buenos Aires, Trenque Lauquen, La Plata y Rosario", detallaron desde la Sexta.
Ayer, las que se hicieron valer fueron una del fiscal Mauricio Piombi, por un vehículo Renault 18, y otra del fiscal Gastón Boulenaz, por una moto Yamaha 125. Ambos vehículos fueron secuestrados y permanecen en la Sexta.
Comentá la nota