El jefe del Comando Sur dijo que la relación bilateral "sigue siendo positiva", pero advirtió que el incidente "generó restricciones en la interacción con las Fuerzas Armadas"
El gobierno de los Estados Unidos volvió a reclamar la devolución de la carga del avión de la Fuerza Aérea norteamericana que en febrero último llegó al país para cumplir con un entrenamiento especial de fuerzas de elite de la Policía Federal.
Lo hizo dos semanas después de que el propio presidente Barack Obama exigiera la restitución y calificara el incidente como "muy serio".
Esta vez, el reclamo corrió por cuenta del jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, general Douglas Fraser.
"El gobierno argentino sigue reteniendo ese equipo. Un juez declaró que este era un problema aduanero, que no había violación de leyes. Así que esperamos que el gobierno argentino devuelva esos equipos", planteó el militar en declaraciones a la cadena CNN en español.
Enseguida, añadió: "Este ejercicio había sido aprobado con antelación. Declaramos todos los elementos. No de manera específica, pero de acuerdo con prácticas previas con el gobierno argentino. Nos sorprendió confiscaron los equipos, así que estamos trabajando con ellos para que el equipo sea devuelto a los Estados Unidos".
Consultado sobre el impacto del episodio en el vínculo bilateral, Douglas afirmó que las relaciones entre ambos países "siguen siendo positivas", pero admitió que el incidente "ha generado algunas restricciones en la interacción con las Fuerzas Armadas de la Argentina".
La reacción de Obama. Hace dos semanas, en una entrevista en El Salvador con el periodista de The Miami Herald y columnista de La Nacion Andrés Oppenheimer, Obama había dicho: "Ellos [por el gobierno argentino] tienen algunos de nuestros equipos de comunicación. No hay razón para no devolverlos. Y la próxima vez que vea a la presidenta Kirchner le voy a preguntar: «¿Podemos recuperar nuestro equipamento?»".
Cuando se le pregunto si el vocero del Departamento de Estado había sobreactuado al decir que el caso del avión constituía un "incidente serio", Obama fue enfático: "No. Es serio en el sentido de que la Argentina ha sido históricamente un amigo y un socio de los Estados Unidos".
De todos modos, intentó mostrarse conciliador. "No va a ser un aspecto decisivo de la relación Estados Unidos-Argentina", concluyó.
El incidente. La crisis diplomática con Washington se inició el 10 de febrero, cuando un avión Globemaster III de la fuerza aérea de los Estados Unidos aterrizó en Ezeiza cargado de armas y elementos militares que iban a ser usados por personal de ese país en ejercicios con policías federales, como parte de un acuerdo firmado entre los dos gobiernos.
Sin embargo, al ser inspeccionada por la Aduana la carga de la nave, se detectaron presuntas incongruencias entre el material que había informado Estados Unidos por medio de su embajada y lo que realmente llegaba al país. Los militares norteamericanos se negaron a abrir parte del equipaje. Entonces, empezó un operativo que encabezó el propio canciller Héctor Timerman, en el que se abrió por la fuerza el cargamento.
La Aduana se incautó de equipos de transmisión, medicamentos y partes de armas que, indicó, no habían sido declaradas en forma adecuada. El avión despegó dos días después, en coincidencia con los primeros reclamos formales de la diplomacia norteamericana para que fuera restituido el material secuestrado.
Para el Gobierno, la devolución del equipamiento militar no está en agenda. En teoría la Aduana debe decidir qué hacer, pese a que es sabido que la decisión se tomará al máximo nivel político. La Justicia dictaminó que los militares norteamericanos no cometieron delitos y que el episodio sólo puede ser encuadrado como infracción aduanera.


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