Estados Unidos pone en la lista negra del crimen a una mara salvadoreña

Estados Unidos pone en la lista negra del crimen a una mara salvadoreña
Hace un par de semanas incluso la ONU celebró la entrega de armas a las autoridades del país centroamericano en el marco de acuerdos que involucran a las pandillas Salvatrucha y Barrio 18. El rol de los mediadores en el diálogo.

El Departamento del Tesoro de la administración de Barack Obama anunció ayer que designó a la centroamericana Mara Salvatrucha (MS-13) como "organización criminal transnacional", lo que le permite congelar los activos de sus miembros en territorio estadounidense, así como prohibir transacciones con ellos.

"Esta designación nos permite atacar al corazón financiero de la MS-13 y constituye un arma poderosa en nuestra lucha para desmantelar una de las organizaciones criminales transnacionales más violentas que operan hoy en día", argumentó el director de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, John Morton.

La MS-13 empezó como una pandilla callejera local en El Salvador y según las autoridades estadounidenses suma hasta 10 mil miembros en 46 estados. Integrantes de la organización fueron acusados de crímenes que van desde secuestros y asesinatos hasta narcotráfico y contrabando de personas.

Hace sólo dos semanas, el secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA, Adam Blackwell, supervisó la destrucción de armas entregadas por las maras MS-13 y Barrio 18 en El Salvador. Fue en un acto público luego de que los líderes presos de las pandillas se comprometieron a establecer una tregua, gestionada en secreto por el gobierno, que posibilitó bajar el índice de homicidios en el país (ver aparte). Cuando se registraban al menos 14 muertes violentas al día, los líderes de MS-13 y Barrio 18 acordaron dialogar para disminuir la violencia en el país, que a la fecha llega a un promedio 5,5 homicidios. En El Salvador, las pandillas establecidas en populosos barrios del país están integradas por más de 50 mil jóvenes y adolescentes. Alrededor de 9300 están presos, según cifras policiales.

Los Departamentos del Tesoro y de Seguridad Nacional de EE UU explicaron en un comunicado que la decisión de designar a la Mara Salvatrucha como una organización criminal transnacional (TCO, por sus siglas en inglés) se debe a la participación de la banda salvadoreña en "graves actividades criminales" como narcotráfico, tráfico humano y crímenes migratorios.

La MS-13 es la primera pandilla callejera criminal que es designada como TCO, categoría en la que ya se encuentran entre otros Los Zetas de México, la Camorra italiana o la Yakuza japonesa, destaca el comunicado.

El leitmotiv de la pandilla, "mata, roba, viola, controla", demuestra la naturaleza criminal de la MS-13, según el Departamento del Tesoro. Algunos miembros de la MS-13 incluso fueron vinculados con numerosos asesinatos dentro de Estados Unidos.

El dinero generado por esas bandas locales en Estados Unidos es canalizado a la jerarquía de la MS-13, que opera en El Salvador, asegura el informe. La decisión de incluir a la pandilla en la lista negra contó con la colaboración del Departamento de Seguridad Nacional y, en particular, de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

Desde 2006, las autoridades de ICE arrestaron a 4078 miembros de la MS-13 y, junto con el Departamento de Justicia, enjuiciaron a numerosos miembros de la pandilla por sus actividades en Washington así como en varios estados.

Según el director de ICE, John Norton, esta catalogación de la MS-13 permite un golpe directo al "corazón financiero" de la pandilla y es una "poderosa herramienta en nuestra lucha por desmantelar una de las organizaciones trasnacionales más violentas que operan hoy en día". «

dpa, Efe y Ansa

difícil apuesta por la paz

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, lanzó una jugada arriesgada: negociar con las maras para aplacar la criminalidad y reducir los asesinatos que en ese país centroamericano tienen uno de los mayores índices del planeta.

Funes habilitó una negociación secreta entre un obispo castrense y un ex comandante guerrillero, por un lado, y los líderes encarcelados de las dos maras más grandes, Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18 (M-18). Buscaban en primer lugar de que dejen de matarse entre ellas por disputas de negocios, territorios, o venganza. Y no le fue mal: desde que anunciaron la tregua, el 9 de febrero, los homicidios bajaron a cinco por día.

El ex comandante del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Raúl Mijango, y el capellán militar Fabio Colindra encararon una arriesgada línea de acción que intenta revertir dos décadas de fracasadas políticas represivas, que sólo engordaron la base social de las maras y aumentaron las víctimas de una guerra cuyos soldados en promedio tienen entre 12 y 18 años.

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