El encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Bolivia, George Kramer, máximo representante diplomático tras la expulsión del país del embajador Philip Goldberg, en septiembre de 2008, confirmó que el "acuerdo marco" para relanzar las deterioradas relaciones bilaterales está "muy cerca" de firmarse.
"Hemos dedicado gran esfuerzo para cerrar esto y ya estamos muy cerca, pero falta un poquito", dijo Kramer a la prensa, en declaraciones recogidas por la agencia estatal ABI.
La afirmación del diplomático estadounidense corroboró anoche las declaraciones del ministro boliviano de Comunicación, Iván Canelas, quien reveló el pasado lunes que hay "avances importantes" para sellar un remozado acuerdo marco de cooperación bilateral.
Según Kramer, más que dificultades, ese documento es "complejo", por lo que "cada país lo ha tomado muy en serio".
Además, el diplomático consideró que el pedido de asilo político en Estados Unidos del ex candidato presidencial y ex prefecto de Cochabamba Manfred Reyes Villa "no debería afectar" la búsqueda de entendimiento.
La Paz y Washington intentan recomponer las relaciones sobre la base del respeto mutuo después que el presidente Evo Morales expulsó al embajador Goldberg, acusándolo de inmiscuirse en asuntos internos, y poco después a la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA.
En contrapartida, el entonces presidente norteamericano, George W. Bush expulsó al embajador boliviano, Gustavo Guzmán y, más tarde, Washington excluyó a esta nación sudamericana del programa de preferencias arancelarias para los países andinos (Atpdea, por sus siglas en inglés), arguyendo una supuesta insuficiencia en la lucha contra las drogas.
Al respecto, Kramer puntualizó que la restitución del Atpdea es un tema cuya revisión todavía está pendiente y, por el momento, dijo, "es mejor enfocarse y hacer un último esfuerzo para la firma del convenio marco".
"Con eso se abre la posibilidad de discutir sobre otros temas", subrayó el diplomático estadounidense.

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