El Gobierno anunció inspecciones en estaciones de servicio para controlar los precios. Desde el sector esgrimen problemas de rentabilidad y argumentan que los precios los ponen las petroleras.
Mientras esperan las inspecciones que la Secretaría de Comercio Interior anunció para hoy o mañana, los dueños de las estaciones de servicio volvieron a advertir que las visitas de los enviados de Guillermo Moreno no servirán para bajar los precios de los combustibles, al tiempo que volvieron a quejarse de que el sector sufre problemas de rentabilidad.
"Los inspectores conocen cómo operan las estaciones de servicio. (Lo de las inspecciones) es algo que no tiene ningún sentido y saben que no lograrán ningún resultado", afirmó esta mañana en declaraciones radiales Luis Malchiodi, titular de la Federación de Combustibles de Buenos Aires.
Para Machioldi, el anuncio del Gobierno no es más que "un acto publicitario" porque, sostuvo, "es algo (increíble) que se intente solucionar el problema desde las estaciones de servicio". En línea con los demás representantes de los estacioneros, el dirigente resaltó los problemas que sufre el sector: "Cerraron unas 1500 estaciones de servicio".
Raúl Castellanos, secretario de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos y Afines, coincidió en todo. Dijo que, pese a las inspecciones, "en materia de precios no va a haber ninguna variación", que "hay un problema de rentabilidad bastante grave" y que los precios no son fijados por las estaciones de servicio sino por las compañías petroleras.
Castellanos disparó además contra la política de precios de hidrocarburos del Gobierno. "Argentina padece de la falta de inversión, por ejemplo en refinerías. El problema de retener los precios artificialmente es que cuando hay que sincerarlos se siente el impacto", resaltó.
Ya ayer, la titular de la Federación de Expendedores de Combustibles de la República Argentina (FECRA), Rosario Sica, advirtió que los dueños de las estaciones de servicio no darían marcha atrás con los aumentos de precios dispuestos por las petroleras.
Entre julio de 2009 y el mes pasado, la nafta súper aumentó un 28%; la variedad premium, un 35%; el gasoil común, un 40%, y el gasoil premiun, un 34%. También subió el precio del GNC un 16%. El último incremento fue el viernes, cuando Shell dispuso un ajuste de tres centavos sobre el precio de su nafta súper.
Ese mismo día, a través de la agencia Télam, la Secretaría de Comercio anunció que con sus inspectores aplicará la Ley de Abastecimiento, decisión que luego confirmó el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.


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