El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Moreno, destacó ayer en Resistencia que esta crisis puede transformarse en una oportunidad para el bloque latinoamericano.
En un breve diálogo con la prensa, aseguró que “si algo nos pasó durante la crisis es que no nos dejaron ver a largo plazo. Hoy es el momento, sobre todo con la coyuntura mundial actual, de que empecemos a tener esa mirada en el largo plazo para construir y redirigir las brechas”.
“Para el BID no hay ninguna repercusión de la crisis, nosotros somos una de las pocas instituciones que tienen una calificación triple A, últimamente hay países que ya no están allí. Estamos trabajando en una capitalización que nos va a permitir prestar casi 12.000 millones de dólares al año”, dijo.
“El gran tema que se avecina es qué va a significar toda esta volatilidad internacional de cara a la demanda de nuestros países. Esta situación es muy diferente de la vivida durante 2009. En ese momento había una crisis financiera y América Latina no lo sintió por lo financiero, sino por el intercambio internacional, con una caída del 30 por ciento del comercio externo”, comentó.
“De no haber una recesión en los motores tradicionales de la economía mundial como han sido los países de occidente vamos a continuar creciendo al ritmo actual, fundamentalmente porque estamos apoyados por los precios internacionales. Además, tenemos otro viento a favor que son las bajas tasas de interés. Por eso debemos pensar en cómo usar este momento de manera inteligente, ver la crisis como una oportunidad”, señaló.
Una historia de éxitos
El presidente del BID aseguró explicando las razones de su visita que “viendo los números, el Chaco era un paso obligado porque es la provincia más beneficiada con el programa del Norte Grande”.
“Siempre hay muchos esfuerzos porque por lo general los países tienen una parte que avanza con mayor velocidad que otras. Siempre hay un intento de ayudar a las relegadas que se quedaron atrás por problemas que se transforman en permanentes y que nunca logran cambiar”, detalló.
“En el Chaco uno encuentra una historia de éxitos que se debe a su gente y a su liderazgo, porque sin eso es imposible hacer todo lo demás. Han logrado traducir las posibilidades en obras concretas que cambian la vida de la gente. Es imposible hacerlo sin buenos socios y de verdad usted demostró que es un buen socio del BID y de la Nación. Sepa, gobernador, que vamos a seguir trabajando”, aseguró.
Las obras
De 450 millones de dólares acordados en el programa Norte Grande, la provincia ejecutó un total de 227 millones en proyectos financiados por el BID. “Se trata de una cifra extraordinaria, que se puede visualizar en escuelas, rutas, infraestructura eléctrica, agua potable y obras que cambian la calidad de vida de la gente”, resaltó Capitanich.
De las provincias que conforman el Norte Grande argentino, la del Chaco es la que mayor inversión atrajo del BID, que ya destinó a esta zona del país cerca de 2.600 millones de dólares. Entre las obras financiadas por el organismo en la provincia se anotan los acueductos Resistencia-Colonia Benítez, La Leonesa-Las Palmas, con toma en el río Paraguay (próximo a terminarse), Río Bermejo-General San Martín y el de Castelli.
Además, el Electroducto NEA-NOA inaugurado esta semana en la estación transformadora de Sáenz Peña, la repavimentación de las rutas provinciales 5, 6 y 9. “Son obras que cambian la fisonomía, la infraestructura productiva de la provincia y generan condiciones para que el pueblo viva cada día mejor”, expuso Capitanich.

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