Espionaje: Europa exige respuestas y la Casa Blanca mantiene silencio

Espionaje: Europa exige respuestas y la Casa Blanca mantiene silencio
Altos funcionarios de la Unión Europea reaccionaron con indignación ante la información de que Estados Unidos mantiene bajo vigilancia a sus propios aliados. Washington daría explicaciones por los canales diplomáticos.
La irritación provocada en la Unión Europea (UE) cuando se conocieron detalles sobre el espionaje que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos realizaba contra sus propios aliados, creció exponencialmente ayer y obligó a Washington a guardar un incómodo silencio y reforzar una grosera campaña con el objetivo de que el ex analista de la CIA, Edward Snowden, no reciba el beneficio humanitario del asilo político en Ecuador. Cuando la Casa Blanca trataba de quitarle intensidad al caso, el semanario alemán Der Spiegel citó documentos facilitados por Snowden para afirmar que la NSA espió a la UE, interviniendo sus redes telefónicas e informáticas.

En Bruselas, sede de los organismos comunitarios europeos, la reacción de los más altos funcionarios sobrepasó los límites de la diplomacia. La vicepresidenta de la Comisión Europea (CE) y responsable de Justicia, Viviane Reding, se mostró "asqueada" y dijo que "los socios no se espían uno al otro", para agregar que "no podemos estar negociando un gran mercado transatlántico si existe la mínima duda de que nuestros socios hacen actividades de espionaje en las oficinas de nuestros negociadores", destacó. Estados Unidos "está obligado a eliminar urgentemente todas las dudas", agregó.

El malestar de Reding con las autoridades estadounidenses viene de antes. El 19 de junio, ella y la responsable de asuntos internos de la CE, Cecilia Malmströem, le enviaron una carta a los secretarios de Seguridad Nacional y de Justicia de Estados Unidos, Janet Napolitano y Eric Holder, respectivamente, pidiéndoles precisiones sobre los programas informáticos utilizados por la NSA, pero hasta ayer aún no habían recibido ninguna respuesta. En Washington, un vocero no identificado de esa agencia dijo que "la NSA no tiene nada para comentar sobre este tema, lo que haya se dará a conocer oportunamente por los canales diplomáticos".

En Berlín, mientras la canciller Angela Merkel guardaba el más estricto silencio, la ministra alemana de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, reaccionó con "pesar" ante las noticias reveladas por Der Spiegel. "Si las noticias se confirman, el caso recuerda la actitud que se tenía entre enemigos durante los años de la Guerra Fría", dijo. Y agregó: "Es preciso que los estadounidenses nos expliquen inmediatamente y con detalles si esas informaciones de prensa sobre escuchas clandestinas completamente desproporcionadas de Estados Unidos en la Unión Europea son exactas o no. Después veremos qué hacer."

Sobre el final de la jornada, y después de que el vocero de la NSA se remitiera a lo pudieran decir en el futuro los canales diplomáticos, Catherine Ashton, responsable de la diplomacia de la UE, confirmaba que había tomado contactos con las autoridades estadounidenses en Washington y en Bruselas –donde tiene sus cuarteles la OTAN– "para esclarecer lo antes posible la veracidad de los hechos" revelados por Der Spiegel. Ashton dijo que "Estados Unidos dará respuestas lo más rápido posible", y aclaró que "en esta fase, y hasta que no se esclarezca el tema, no haremos ningún tipo de comentario". «

Efe, Ansa, Ap y dpa

los rusos se mantienen a la espera

Los diputados rusos se movilizan por Edward Snowden, quien aún se encuentra en el área de tránsito del aeropuerto internacional de Moscú, después que Ecuador devolvió la pelota a Rusia sobre el pedido de asilo del ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional. Snowden sigue en la zona de tránsito internacional del aeropuerto Sheremetyevo, pues su pasaporte fue anulado por Estados Unidos y carece de visa para Rusia, por lo cual no puede llegar a la Embajada de Ecuador, ubicada en el centro de Moscú.

Expulsarlo, como pide Estados Unidos, sería un error, observó el diputado ruso Alexei Pushkov, al frente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara Baja del Parlamento. "No es una cuestión de utilidad, es una cuestión de principio", escribió en Twitter Pushkov. "Entregar a un refugiado político es moralmente inaceptable", agregó.

"No podemos quedarnos al margen", escribió el senador Valery Shnyakin, vicepresidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara Alta. "Tenemos necesidad de evaluar el impacto negativo sobre nuestras relaciones con los estadounidenses."

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