En España crece el temor de seguir los pasos de Portugal

Tras la crisis que terminó con el gobierno luso, Rodríguez Zapatero intentó ayer alejar los fantasmas. “Nostros estamos en una senda de estabilidad”, lanzó el líder socialista. La presión de Alemania para aumentar el recorte.
“Nosotros estamos en una senda de estabilidad y, más allá de la situación de Portugal, que espero que no dé lugar a ninguna nueva crisis de deuda, nuestra tarea la vamos a hacer”, intentó tranquilizar el jefe del gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero. “No urge más ni menos por la situación en Portugal”, aseguró. Pese a las garantías ofrecidas por el mandatario, el coletazo de la caída del primer ministro portugués, José Sócrates, ya se hace sentir en España.

El colapso político y financiero del país vecino obligó a la administración de Zapatero a acelerar una serie de medidas que ya había adelantado en febrero. La crisis lusa no pasó sin consecuencias para el gobierno español, que anunció ayer que atará el gasto público al crecimiento del PBI. En concreto, Zapatero modificará la Ley de Estabilidad Presupuestaria para vincular la evolución de los desembolsos del Estado a las previsiones de expansión de largo plazo.

La medida, que será de “obligado cumplimiento” para la nación, supone que España encontrará serios límites para el gasto público si no se cumple con sus pronósticos de crecimiento. No afectará a los gobiernos comunitarios ya que la Constitución garantiza su autonomía financiera; no obstante, Zapatero se mostró confiado en que alcanzará un acuerdo político con las distintas regiones para que también adhieran a la norma.

Según el diario español El Mundo, la presión de la canciller alemana Angela Merkel, preocupada por la confiabilidad de los bonos de deuda españoles, fue tan decisiva como la dinámica de los mercados en la decisión del jefe del gobierno. Al igual que Portugal, España forma parte de los denominados “PIGS” (Portugal, Irlanda, Grecia y España), aquellos países de la zona euro con activos tóxicos y riesgo crónico de caer en crisis de deuda.

Zapatero hizo el anuncio al término de una reunión del Consejo Europeo. Anticipó que la medida forma parte de una serie de propuestas que España llevó a Bruselas como parte del llamado “Pacto del Euro”, para apuntalar la consolidación fiscal y la competitividad. La reforma también fijará por ley el tope de déficit público al que podrá llegar el Estado, una decisión que ya fue adoptada en Alemania.

Hasta ahora, el gobierno español se remitía al límite de 3% fijado por el bloque europeo. Pero la necesidad de mostrar al mundo una mayor preocupación por el control presupuestario obligó a Zapatero a revisar esa política.

Mientras tanto, en Portugal, las seis fuerzas políticas parlamentarias ya impulsan la concreción de elecciones anticipadas para salir del abismo político que generó la renuncia de Sócrates, tras el rechazo del Congreso a su plan de ajuste. El presidente luso, Aníbal Cavaco Silva, inició ayer contactos con los líderes opositores para decidir si convoca a comicios con dos años y medio de antelación o si forma otro Ejecutivo.

El gobernante Partido Socialista fue el que mostró mayores reticencias a adelantar las elecciones, pero no pudo doblegar la firme posición de los opositores al respecto. “Es obvio que la opinión general está a favor del adelanto. En ese contexto, el PS contribuirá a que se realicen lo más rápido posible”, se resignó el dirigente socialista José Antonio Vieira da Silva.

El líder de los socialdemocrátas (principal fuerza opositora), Pedro Passos Coelho, pidió elecciones para el 29 de mayo y recordó que hasta entonces el gobierno en funciones tendrá que hacer frente a los compromisos con los acreedores, mientras la penalización de la deuda lusa se ubica en niveles inéditos y preocupantes. España está frente al temor de ser la próxima

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