España apuesta al sueño olímpico para recuperar la confianza

España apuesta al sueño olímpico para recuperar la confianza
MADRID.- Toda España mira a Buenos Aires. Dentro de dos semanas, en un hotel de Puerto Madero se decidirá la suerte del proyecto que el gobierno de Mariano Rajoy imagina como símbolo de un cambio de época después de cinco años marcados por la recesión y el pesimismo: la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2020.
La elección, en la que también compiten Tokio y Estambul, encuentra a España en una bisagra de la crisis. Empiezan a acumularse indicios de que el derrumbe económico llega a su fin, pero el futuro del país sigue teñido por la incertidumbre, ante la amenaza de una reactivación demasiado lenta.

"Es sobre todo una señal de confianza. Conseguir los juegos sería fundamental para nuestra economía", resumió el ministro de Economía, Luis de Guindos, que participó en todas las últimas reuniones del Comité Olímpico Internacional (COI). Su misión: convencer a los electores de que España ya salió del riesgo de quiebra y puede permitirse desarrollar el máximo evento deportivo mundial.

Esa "confianza" de la que habló Guindos es clave para el proyecto político de Rajoy. Hasta la decisión de ir al Congreso para hablar del caso de corrupción en el Partido Popular (PP) que amenaza su gestión la tomó pensando en preservar la imagen de España en los mercados financieros y no sumar obstáculos a la recuperación, según Guindos.

Aunque el gobierno insiste en que ya se superaron los temores de un rescate financiero y destaca variables positivas (fuerte aumento en las exportaciones; récord de turistas), la proyección oficial indica que en 2014 la economía española apenas crecerá unas décimas y que el desempleo seguirá alrededor del 26% actual.

La falta de oferta laboral persiste como una situación explosiva, sobre todo entre los menores de 30 años, entre quienes la tasa de desocupación supera el 50%.

El proyecto olímpico podría ser una inyección de ánimo colectiva que acelere la reactivación. El príncipe Felipe, principal cara visible de la candidatura, lo dijo en su última visita a Lausanne, sede del COI: "Los juegos de Madrid servirán para que toda una generación sienta que España avanza de nuevo".

En la alcaldía de Madrid calculan que si se concretara el sueño olímpico se crearían en el corto y en el mediano plazo unos 200.000 empleos entre directos e indirectos, lo que implicaría un impacto de 1% del PBI del Estado. Además, podría potenciar otros megaplanes de inversión, como Eurovegas, una ciudad de ocio que proyecta el magnate norteamericano Sheldon Adelson en las afueras de la capital.

Madrid presentó un plan que en algunos medios internacionales se caracterizó como "low cost": requiere una inversión en obras de 1900 millones de dólares, contra los 4500 millones que propone Tokio y los 19.000 de Estambul.

"Nuestra gran ventaja es que el 80% de las obras ya están terminadas. Las autopistas ya se hicieron, el aeropuerto ya está, los túneles, gran parte de las instalaciones deportivas de máximo nivel... Las sociedades, y no sólo la nuestra, no tolerarían un gasto faraónico", dijo a LA NACION Alejandro Blanco, presidente del comité organizador de Madrid 2020.

Gran parte de esas construcciones se hicieron para los dos intentos fallidos anteriores de la capital de ser sede olímpica (y explican en gran parte que sea el municipio más endeudado de España).

Le quedaría completar el estadio olímpico, que se hará sobre la base de uno preexistente en el nordeste de la ciudad y será la nueva casa del Atlético Madrid. También la villa olímpica y otros dos espacios se levantarán de cero. La ciudad propone aprovechar muchos de sus sitios emblemáticos para albergar las distintas disciplinas deportivas: por ejemplo, se haría una instalación desmontable en el lago del Retiro para el beach volley y se techará la plaza de toros de Las Ventas para el básquet. El Santiago Bernabéu albergaría el fútbol, y se usaría para el tenis La Caja Mágica, un modernísimo recinto donde se celebra el masters de Madrid.

"Éste es el gran proyecto de un país, y conseguirlo sería una inyección de optimismo importantísima en el actual momento de España. La sociedad lo sabe, por eso las encuestas dan un 81% de respaldo", añadió Blanco.

El COI le dio al proyecto español el máximo puntaje de los tres en pugna en la evaluación que se dio a conocer el mes pasado, algo que no siempre se traduce en favoritismo. Las casas de apuestas le otorgan ventaja a Tokio, empujada por su fortaleza económica. Pero todo se definirá por el voto secreto de los 115 miembros del COI, a los que las tres candidatas intentarán seducir en Buenos Aires durante las próximas dos semanas.

Rajoy se sumará el sábado 7 de septiembre, el día de la votación, a la comitiva que ya montó el cuartel general de Madrid 2020 en un hotel cercano a la Casa Rosada y que encabezará el príncipe. Sabe que compite por algo más que un evento deportivo; a tal punto que hizo gestiones para rogarles a sus opositores una tregua hasta ese día con las denuncias sobre la corrupción en el PP..

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