La ministra de Economía anunció que se fusionarán compañías estatales para ganar eficiencia y recortar el gasto. Pero dijo que la privatización está "descartada"
El anuncio fue realizado ayer por la ministra de Economía de España, Elena Salgado, al término de la primera de las reuniones que el gobierno español mantiene con los partidos de todo el arco político para intentar alcanzar un pacto contra la crisis económica.
Salgado explicó que el gobierno va a hacer el "máximo esfuerzo de racionalización" en el ámbito de la Administración del Estado y en sus empresas, y por eso espera que los gobiernos regionales y los ayuntamientos hagan lo propio.
En ese contexto, la funcionaria anunció una reducción del número de empresas públicas, explicó que el plan detallado con esta medida se presentará en marzo y que lo que se pretende es abordar un "proceso importante de reestructuración para ganar en eficiencia". No obstante, se apuró a aclarar que está "absolutamente descartado" que el Ejecutivo privatice empresas públicas para afrontar la crisis.
En rigor, los planes de Zapatero van por el lado de la fusión. "Hay empresas públicas que tienen actividades muy conexas que perfectamente podrían unirse en una sola compañía", afirmó Salgado. La ministra citó a organismos en el ámbito del Ministerio de Fomento y, más específicamente, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) como ejemplos de esas "empresas instrumentales".
"Se trata de empresas que, por lo general, tienen pocos trabajadores y que podrían fusionarse", añadió la ministra, que, en cualquier caso, ha asegurado que esta medida se llevaría a cabo "sin reducir el personal", aunque sí "el número de directivos", según cita el diario económico Expansión.
Sobre la posibilidad de una reducción del número de ministerios, un rumor que corrió en este último mes, la titular de Economía señaló que lo importante es el esfuerzo de austeridad, y que hablar de desaparición de un ministerio es "un gesto hacia la galería" que "no tiene mayor utilidad". Pero sí aseguró que el gobierno estaría dispuesto a bajar el IVA "con carácter excepcional y temporal", siempre y cuando esa medida sirva para incentivar el empleo y cuente con la autorización de la Comisión Europea.
No obstante, la primera reunión del gobierno español y la oposición para avanzar en un pacto anticrisis terminó con críticas por parte del Partido Popular (PP), que se quejó de que el primer papel presentado por el Ejecutivo para abrir las discusiones fuera simplemente "un guión" y no medidas concretas, según dijo el diario El Mundo.

Comentá la nota