¿Cobos debe renunciar a la Vicepresidencia?Esa es una de las preguntas políticas centrales del momento. Se la hace el oficialismo y la oposición no radical, aunque a éstos les convenga preservarlo al frente del Senado porque seguramente habrá muchos proyectos que deberá desempatar como lo hizo con la Resolución 125. Uno de ellos será el DNU que crea el Fondo del Bicentenario y que la oposición quiere debatir en los primeros días de marzo.
En cambio, los opositores que no son cobistas, más allá de que les convenga tenerlo en el Senado, se debaten en el dilema de querer tenerlo en las votaciones y a la vez sacarlo de la escena principal.
Pero Julio Cobos ya proclamó sus ganas de ser candidato en 2011 y no precisamente como una continuidad del kirchnerismo. Por lo tanto, podría estar un solo día más ocupando su cargo de vicepresidente, más allá de que fue elegido por voto popular y que no hay nada ilegal en lo que está haciendo. Pero sí es un problema ético que sólo se resuelve con la renuncia. Distinto hubiese sido que él no proclamara su eventual candidatura.
El Vicepresidente dejó de ser un radical K, y es nuevamente un militante de la UCR y para colmo de un radicalismo opositor. Se mostró como uno más en el plenario radical que se hizo para promover el conocimiento entre nuevos y viejos legisladores.
Sus conductas pueden tener muchas interpretaciones y valoraciones, pero ya es insostenible querer ser candidato opositor y continuar siendo el vicepresidente de un gobierno con el que no comparte nada, sólo el echar a Martín Redrado. Esta contradicción ética, si no es ahora, algún día le jugará en contra.
Espacio K para la interna del PJ.
José Eseverri sabe que para 2011 se encontrará con la encrucijada electoral de ser candidato por el peronismo, por el radicalismo o por un vecinalismo.
Al Comité no piensa volver, más allá de los guiños que le suelen hacer algunos radicales.
Por lo tanto, quedaría la alternativa del peronismo, ya que el vecinalismo es una salida transitoria y coyuntural, algo así como un lugar para desensillar hasta que aclare.
¿Tiene que ver con esa estrategia el encuentro de peronistas eseverristas que se va a hacer esta semana?
Lo cierto es que hay una orden de ordenar la tropa justicialista que rodea al Intendente y el objetivo sería comenzar a prepararse para la interna del Partido Justicialista.
El encuentro tendrá lugar el viernes en una sede fomentista y aseguran la concurrencia de 50 ó 60 dirigentes y militantes entre quienes irían José Pablo Avalos, Jorge Scuffi, su esposa Lila Tacchetti, posiblemente Eduardo Santellán, Nito Cazot y Fernando "Tero" Di Carlo, entre otros, y los integrantes de la mesa sindical, De Crecchio, Manzur y compañía, y se lo piensa invitar a Alejandro Kette.
También habrían prometido ir "Mingo" Soraiz y Miguel Bettili, el titular de la Asociación de Transportistas Unidos de Olavarría y vicepresidente de Catac. Invitaron además al dirigente de los Judiciales, José Loza, y buscan seducir a integrantes de la agrupación de Alberto Hernández, quien hoy permanece en una suerte de retiro después del desplazamiento de Graciela Ocaña en Salud de la Nación.
La idea es ir armando y consolidando "con tiempo" un espacio peronista-kirchnerista capaz de enfrentar a Miguel Santellán en una internas abiertas, porque, dicen, el presidente del partido "no ha dado señales de vida". Le reprochan no haber firmado la solicitada que sí firmaron Alicia Tabarés y Patricio López Mancinelli, respaldando la gestión de Scioli y la presidencia de Kirchner al partido.
Muchos de ellos son gente que se quedó con las ganas de hacer esa interna hace más de dos años y quieren volver a la carga para quedarse con el Partido, que será uno de los escenarios fundamentales de la lucha político-electoral dentro de menos de un par años.
Provocaciones y guiños.
El Intendente, entonces, estaría alistando su flanco peronista para quedarse con el PJ, y no tener que depender de Santellán, quien lo estaría poniendo contra las cuerdas obligándolo a definir en algún momento entre Alicia y él.
Al mismo tiempo se movió astutamente en estos últimos días cuando invitó a Franco Cominotto al encuentro con los dos ministros, el de Seguridad y Justicia, y los máximos jefes policiales, con lo cual mató dos pájaros de un tiro ya que le condicionó el discurso al titular del Concejo Deliberante y dio una imagen de apertura frente a la comunidad.
Luego convocó a los jefes de bloque, pero antes les mandó un mensaje controversial por la radio, sabiendo que lo estaban escuchando. Previo a la reunión insistió con su posición critica con la Justicia y el Ministerio Público, como para dejar sentado su derecho de autor, y les advirtió que no estaba de acuerdo para nada con la creación de una Secretaría de Seguridad. "Es crear un cargo burocrático más cuando no se tiene facultades para ordenar la policía ni la justicia", dijo. "A veces la política se llena de funcionarios para decir que se hace algo. No es mi idea", remató.
Y les pasó dos facturas. "Desde que vi la elección de las autoridades del HCD, con 8 concejales sobre 20, cuando vi el intento de avanzar sobre los recursos municipales, queriendo avasallar las facultades que tiene el DEM sobre el presupuesto y las tasas, me preocupé". Por lo tanto, más allá del acercamiento por la inseguridad, la pelea parece continuar siempre y cuando el Intendente persista en su nuevo estilo que adoptó después del 28 de junio, seguramente por entender que la modalidad dialoguista y conciliadora habría sido la causa de su derrota.
De todos modos, los dos hechos -la invitación a Cominotto y la reunión con los jefes de bloque- lograron generar algunas asperezas dentro del mismo Comité de la UCR, ya que un grupo pretendió elogiar su conducta por amplia y democrática pero desistieron de hacerlo cuando se les sugirió que eso podría interpretarse como "un guiño a José".
Resulta paradójico, entonces, que un tema como la inseguridad que amenazaba con dejarlo descolocado al Intendente, lo terminó posicionando políticamente ante la oposición y la comunidad.






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