En las escuelas públicas de Catamarca todavía no se habla de sexualidad

En el país, desde 2008 en todas las escuelas, tanto públicas como privadas, se debería estar enseñando Educación Sexual Integral (ESI), tal como lo estipula la Ley Nacional 26.150, al que adhirieron las provincias.
El material ya está impreso y fue distribuido, pero según manifestaron los docentes de las escuelas públicas, en Catamarca aún no les llegó ningún documento a sus manos, ni tampoco fueron capacitados sobre esta temática. Es decir, todavía no es una exigencia curricular hablar de sexualidad en las escuelas.

El Ministro de Educación, Mario Perna, aseguró días pasados en Radio Valle Viejo que “la Ley de Educación Sexual Integral de la Nación es sabia” y, al mismo tiempo, admitió que todavía “no estamos aplicando a rajatabla en Catamarca”. Para ello, consideró, se tienen que dar una serie de condicionantes.

“Primero la participación y el acompañamiento de los padres porque no es un tema que se lo pueda aplicar a la escuela. Muchos docentes no están preparados y también somos padres y por ahí hasta nos da pudor hablarlo con nuestros hijos. Sigue habiendo temas tabú y no se arregla pasándolo de un extremo a otro, repartiendo profilácticos como si repartiéramos caramelos en las escuelas. Vayamos por el sendero de la Ley. Tenemos que integrar a la familia, seguir capacitando a los docentes en la medida en que la adolescencia y la juventud nos van requiriendo este abordaje”, expresó.

El funcionario, además destacó que el año pasado se lanzó la ESI, con el Obispo de Catamarca, Luis Urbanc, “al lado mío”, trabajando el abordaje de la Educación Sexual, “con los manuales que ya están siendo repartidos a los docentes porque primero tenemos que darles la herramienta de formación y la didáctica. Mal haríamos nosotros con interrumpir este reparto masivo. Hay que seguir el paso que marca la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral y lo estamos haciendo a pleno en Catamarca, pero también necesitamos espacios de debates como lo hicieron los chicos de Los Nacionales, cuando con una obra de teatro abordaron esta problemática”, contó.

En cuanto a los nuevos casos de embarazos adolescentes y el incremento de enfermedades de transmisión sexual, sobre todo en adolescentes, opinó que tampoco es buena la generalización. “Si ponemos todo en el mismo standard esto es una vía libre, y después del reparto de profilácticos qué sigue. Si creemos que la solución está en la inmediatez y que vamos a encontrar soluciones inmediatas a problemas estructurales de fondo a nuestra sociedad, es una solución liviana”, sostuvo, en relación con la propuesta de María José Lubertino.

A pesar de estas aseveraciones de Perna, los docentes de las escuelas públicas aseguraron que sobre sexualidad aún no se habla. Tampoco fueron capacitados ni recibieron la documentación que desde Nación se está enviando. Consideran que no hay apoyo para enseñar ESI. En muy pocas escuelas, tienen conocimiento de la Ley 26.150, y aquellos que la conocen es por iniciativa propia, en particular docentes de Biología y Ética prepararon extracurricularmente la materia, sin ningún lineamiento oficial, debido a que hasta el momento, no lo tuvieron. También advirtieron que hay prejuicios y miedos de referirse al tema, aunque reconocieron que los alumnos se muestran interesados en hablar de sexo.

Lineamientos

Según el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, se estipula:

Decidir si la ESI debe ser abordada desde un espacio curricular específico o desde una perspectiva transversal, requiere considerar, entre otros factores, la etapa de desarrollo de los niños, niñas y adolescentes, sus necesidades, intereses y derechos, el nivel educativo y la formación y capacitación de los docentes para desarrollar esta tarea.

Según cada nivel (Inicial, Primario o Secundario) se indican los lineamientos a seguir para las área de Lengua y Literatura, Educación Artística, Educación Física, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Formación Ética y Ciudadana, Educación para la Salud.

La transversalidad y la existencia de un espacio curricular específico no constituyen alternativas excluyentes. Ambas pueden coexistir en cada establecimiento y en la educación primaria y secundaria. Sin embargo, y en relación con la ESI, sería recomendable organizar espacios transversales de formación desde la educación inicial y primaria, para luego considerar la apertura en la educación secundaria de espacios específicos, que puedan formar parte de asignaturas ya existentes en el currículo o de nuevos espacios a incorporar.

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