Los vándalos aprovecharon el fin de semana. Esta vez nada pudieron llevarse y sólo provocaron daños estructurales a puertas y armarios. Unas 72 horas atrás habían robado ventiladores y material didáctico de las aulas. Peligra la continuidad del ciclo lectivo.
Con cierta ironía y con muchísima bronca, Marisa Alegre, docente y directora de la escuela, manifestó que causa mucha indignación haber sido atacados en dos oportunidades en menos de una semana “pero esta vez no robaron porque ya nada había por llevar, sólo provocaron más daño”, explicó la maestra.
En medio de la incertidumbre del inicio escolar, los docentes que se presentaron ayer a trabajar al establecimiento se encontraron, nuevamente, con que habían sido víctimas de un ataque de grupos vandálicos que destrozaron puertas y armarios en aulas del establecimiento.
Según la docente, los delincuentes destrozaron las cerraduras y los vidrios de dos puertas y una vez dentro de las aulas, destruyeron los armarios desparramando todo el material didáctico que se guardaba para el inicio del ciclo lectivo 2013. El jueves de la semana anterior los maleantes ya habían provocado daños y se robaron varios ventiladores de las aulas, ahora “sólo vinieron a provocar daños porque nada había por llevar”, sostuvo la directora.
“Al ingresar hoy a la institución vimos con el portero que ha sido saqueada la escuela en tres salones, rompieron y se llevaron las cerraduras. Entraron a hacer destrozo porque los ventiladores ya se habían llevado la semana pasada, ahora entraron a romper las puertas y violentaron dos armario, no se sabe con exactitud qué se llevaron pero el destrozo está hecho”, comentó la docente al portal www.diarioepoca.com.
Como era de esperarse, la Policía llegó a los pocos minutos luego de denunciado el hecho y trabajó en el levantamiento de huellas en el lugar, pero la impotencia y la bronca se podía apreciar en el rostro de los docentes ya que anualmente este establecimiento es atacado tres y hasta cuatro veces por ladrones que no sólo roban elementos y provocan daños a la estructuras, sino que además realizan pintadas, orinan y hasta defecan en las aulas.
Aunque parezca mentira, pese a la reiteración de los hechos, los directivos confirmaron que desde el Ministerio de Educación no se recibió llamado alguno para acordar algún tipo de asistencia para poder iniciar correctamente las clases.
“Realmente nos sentimos angustiados y muy tristes, no tenemos consuelo por los destrozos ocasionados. Esto lleva mucho dinero y sacrificio por parte de todos los docentes, para poder juntar la plata de nuevo y arreglar los daños ocasionados”, contó la directora.
Este, al igual que todos los años, la cooperadora escolar deberá afrontar los gastos de reparación y mantenimiento del mobiliario y los materiales didácticos robados y dañados.
Un pedido reiterado
Desde el año 2009 y antes, época viene registrando los constantes ataques que la Escuela Nº 402 y la Iberá ubicada a la vuelta de la primera, vienen sufriendo a manos de vándalos.
En el mes de diciembre del año 2010, y con una gran cantidad de ataques en su haber, los directivos de los establecimientos solicitaron que el Estado provincial, por medio del Ministerio de Educación y la Policía articulen mecanismo para la colocación de serenos nocturnos con apoyo de las fuerzas de seguridad.
En aquella oportunidad, Mónica Escobar era la directora del establecimiento y quien encabezaba el pedido. Mirta Pérez, directora de la escuela secundaria Iberá, ubicada a sólo metros de la 402, coincidían en que era urgente la designación de las personas para resguardar los edificios. “Pero nada se podrá hacer si estos no tienen apoyo policial, por la complejidad del barrio”, manifestaban ambas docentes.
Lo cierto es que el ciclo lectivo para aquel establecimiento, volvió a comenzar de la peor manera. Como siempre, los únicos perjudicados, son los niños.
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