Fue un ícono de la corrupción en la Ciudad. En 1990, parte del edificio fue cedido para montar 17 locales. Desalojados en 2011, la escuela está en obra y reabriría en julio como jardín de infantes.
“La obra en la escuela Presidente Mitre comenzó en enero de 2012. Es un trabajo de recuperación del patrimonio histórico, de refacción integral: se tuvo que volver a impermeabilizar, a mejorar sus espacios y hacer un estudio de estructura en las columnas, porque los locales que se habían improvisado dentro de la escuela habían modificado la estructura interna, afectando el funcionamiento y la seguridad. Se tuvo que volver a hacer el hormigón, mejorar los cimientos y se replanteó toda la base del edificio que había sido proyectado por el arquitecto italiano Carlo Morra. Es un trabajo de conservación para volver a hacerlo funcionar como escuela”, explicó a Clarín Carlos Regazzoni, subsecretario de Gestión Económica y Estructura Edilicia del Ministerio de Educación porteño.
La intervención está en manos de la empresa Tarnousky, que ganó la licitación a fines de 2011. Y se basa, sobre todo, en volver a darle todo ese espacio al jardín de infantes de la escuela, que antes ocupaba la planta baja y que nunca volvió a funcionar. Para eso se trabaja sobre 900 m2 donde se abrirán siete salas con un jardín maternal, una sala de lactario y un salón de usos múltiples para la escuela. También usarán esa parte del edificio (contiguo al que hoy funciona como sede de la primaria) para las oficinas de las autoridades del jardín y sumarán una sala de música. “Los trabajos están supervisados por expertos en recuperación de patrimonio y escuelas, para priorizar la seguridad y la accesibilidad”, detalló Regazzoni.
Detrás de la absurda privatización de la escuela hubo una historia de solidaridad que tuvo como protagonistas a los egresados de los años 80. Lejos de resignarse a ver a sus aulas como locales, al enterarse que la concesión terminaba en diciembre de 2010, se apuraron a armar un proyecto para devolver las cosas y las aulas a su lugar. Así, se contactaron a través de Facebook y buscaron al ex alumno y ex legislador Alejandro Rabinovich para que abriera un nexo con la legislatura. Así, finalmente, una noche vieron que la ley que esperaban finalmente era un paso concreto.
Cuando esté listo, prometen que el jardín abrirá casi 200 vacantes para el barrio. Pero igual llegará más tarde de lo previsto: primero se anunció que estaría listo en 2011, después, en 2012. Ahora dicen que será en julio. Según el Ministerio, las demoras fueron porque se tuvieron que hacer trabajos estructurales, pero también “porque hubo muchos cortes de luz”. Hoy la escuela aún muestra los rastros de los daños que dejaron los locales. Pero ya no exhibe los carteles que duraron ahí las dos décadas que se mantuvo la vergonzosa concesión que tuvo a Grosso frente a la Justicia, hasta que, llamativamente, quedó libre de toda culpa.


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