Los estudios de opinión muestran que hay un mayor pesimismo y un desplome de la popularidad de los políticos y de la credibilidad de las instituciones
Una de las cosas que conversaron la semana pasada Michelle Bachelet yel Papa fue sobre la crisis de confianza que vive Chile. Ella reconoció el problema públicamente en mayo, pero ya en marzo se mencionaba el mismo término en el mundo empresario. La prensa comenzó a emplearlo a fines de enero, y hoy, cuando no pasa semana sin que se destape un nuevo caso de corrupción en la política o los negocios, la ciudadanía asume sin más análisis que hay tensión y desconfianza.
Con el desplome de la popularidad de los políticos y de credibilidad de las instituciones, en las últimas encuestas han pasado a segundo plano los índices que avalan la sensación de pesimismo de los chilenos. En la medición de mayo de Cadem-Plaza, el 60% cree que el país va por mal camino, aunque solo el 15% piensa que la economía está retrocediendo. Los que se muestran optimistas en el futuro de Chile llegaron a 39%.
La encuesta Adimark del mismo mes tiene un apartado que se llama IPEC (Índice de Percepción de la Economía). Según éste, "luego de un período prolongado de bajas consecutivas, la confianza de los consumidores se estabiliza e incluso mejora levemente (0,7 puntos), quedando en 39 puntos", pero completa un año entero en la zona pesimista, bajo los 50 puntos. Pese a que en mayo se contaron por lo menos seis huelgas de distintos gremios y varias marchas violentas, la variación positiva es atribuida a los anuncios de la cuenta pública presidencial y al éxito de ventas del Cyberday, que eleva el subíndice de predisposición a comprar artículos para el hogar.
Se estancan en el pesimismo los ítems de estabilidad a 12 meses y a cinco años. En escala de 0 a 100 (0 es máximo pesimismo y 100, máximo optimismo), la expectativa económica para el próximo año llegó a 42,8 puntos y la estabilidad del país hasta 2020 alcanzó 27,8 puntos. Todos estos números se asemejan a los medidos en la crisis financiera de 2008.
Marta Lagos, encuestadora, fundadora y directora de Latinobarómetro y MORI Chile, dice: "La crisis de confianza es un invento para la agenda informativa, es una muletilla, porque esto arranca en 1996, cuando empieza a bajar la confianza en las elites. Entonces, ¿deberíamos hablar ahora de una catástrofe? ¿Cómo le ponemos a este momento? Lo que existe es una situación de mínima confianza, que ha bajado entre 20 y 30 puntos en los últimos 20 años. Ese dato fue ignorado en todo este tiempo".
Llamémosle cataclismo a la crisis. ¿Se puede palpar? Los indicadores económicos demuestran que sí. Baja la expectativa, los mercados no se mueven si hay desconfianza y los empresarios lo sabían desde comienzos de año. Bernardo Larraín Matte, presidente de la eléctrica Colbún, dijo en el foro "Cómo viene Chile el 2015" que el país atraviesa "una crisis de confianza y legitimidad (...) Entre el 80% y 85% de la ciudadanía no confía".
La encuesta de Cerc-MORI de marzo arrojó que el 54% de los chilenos cree que el país está estancado, máximo histórico desde 1988. Además, el 56% piensa que va en la dirección equivocada.
La percepción negativa, explica Lagos, provoca el efecto de profecía autocumplida: cuando uno cree que algo va a suceder, sucede. "Porque no ve la posibilidad de que le puede ir bien. Entonces, voy a abstenerme de comprar y sumando los costos adicionales de la desconfianza, se afecta la economía, pese a que no hay recesión ni inflación alta."
El diputado Giorgio Jackson, de Revolución Democrática, lideró las manifestaciones universitarias de 2011. Vio y ve la desconfianza en la calle y coincide en que hay crisis. "Pero no apareció ahora. La desconfianza hacia la política viene desde el retorno a la democracia (1990)."
Quien no cree en la crisis es el ex contralor de Chile, Ramiro Mendoza. Habló con la revista Qué Pasa sobre una tensión propia de los países que transitan hacia el desarrollo.
Para Jackson, la salida a la catástrofe de la confianza es una Asamblea Constituyente, porque "cuando uno devuelve el poder, la gente puede volver a confiar". Lagos piensa que puede ser una nueva Constitución.
Mientras tanto, y entre la avalancha de "gates" en la política, la única confianza que se mantiene aceptable es la que los chilenos tienen en su selección para ganar la Copa América. Adimark dice que el 49% dijo que será Chile, el 25% se inclinó por Brasil y el 18%, por la Argentina.
LAS CIFRAS DE LA DESCONFIANZA
60%
Pesimismo
Son los chilenos que consideran que el país va en una mala dirección
54%
Estancamiento
Creía en marzo que Chile se encontraba estancado respecto de su desarrollo económico
27,8
Puntos
Es la expectativa económica que los consultados tienen respecto de los próximos cinco años, muy baja si se tiene en cuenta que el máximo son 100 puntos.

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