La Fiscalía General de La Plata apartó de sus funciones al titular de la Unidad Funcional de Instrucción nº 2 Tomás Morán, luego de que fuera denunciado por el acusado de un caso de doble homicidio, que sindicó al funcionario judicial por haberle pedido dinero para mejorar su situación procesal. El episodio contiene ribetes escandalosos ya que hay abogados de intermediarios, y como elementos de prueba se propusieron filmaciones con audio e imagen, junto a fotografías, donde habría sido sorprendido in fraganti el fiscal Moran.
El expediente era manejado con un cerrado hermetismo al interior del fuero penal de calles 7, 56 y 57. Tanto, que hasta ayer la cuestionada Procuradora General María del Carmen Falbo estaba intentando que el fiscal Moran renuncie de motu propio a su cargo para evitar ser sometido a un proceso de jury ante un juzgado de enjuiciamiento político.
Es que en estos casos, los juicios a magistrados y funcionarios judiciales suelen salpicar a propios y ajenos, en el tedioso derrotero del juzgamiento, que muchas veces provoca daños “colaterales” impensables e inmanejables.
Todo comenzó cuando Javier Ronco, imputado en los homicidios de Carlos Rodríguez y María Martini, radicó una denuncia en la Fiscalía General, órgano del ministerio público de La Plata a cargo de todas las fiscalías actuantes.
En esa presentación, Ronco señaló que el fiscal a través de ciertas personas trató de negociar su situación procesal en la causa que lo tiene como imputado.
En tribunales, se informó que ante esa denuncia, los Fiscales Generales Gustavo Lambruschini y Héctor Vogliolo separaron de la fiscalía a su cargo a Moran, y en su reemplazo nombraron a la doctora Betina Lacki.
Entre las primeras medidas de investigación, la fiscal Lacki tomó declaración a Ronco. Esta persona contó que el fiscal se había comunicado en varias ocasiones con él en forma telefónica, donde lo intimó a que negocie su situación bajo el monto de 30 mil dólares.
Ronco detalló que el fiscal hasta habría enviado “emisarios” para “apretarlo”. Entre ellos, nombró a un letrado que integra el estudio jurídico de un mediático abogado. Y que en una posterior ocasión, le envió a un jefe policial para amenazarlo, según informaron fuentes tribunalicias.
En la fiscalía de Moran quedaron sin resolver denuncias por presunta administración fraudulenta en un club platense; las agresiones registradas en diciembre de 2011 durante la reasunción de Daniel Scioli como gobernador, entre otros expedientes de relevancia.
Morán fue pasado a una unidad de flagrancia, al menos por el momento.

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