Tras la recorrida al GIRSU, el concejal del PJ cuestionó la falta de información respaldatoria y afirmó que sin datos concretos no se puede evaluar. Además, se refirió a la ausencia del intendente Taccetta.
El concejal del Partido Justicialista, Martín Escalona, participó de la recorrida por la Planta de Residuos Sólidos Urbanos de Esquel como el único representante de la oposición presente en la visita, y realizó una serie de planteos vinculados a la falta de información técnica y la ausencia de autoridades del Ejecutivo.
Escalona explicó que la invitación fue recibida la semana pasada, aunque remarcó que habían solicitado que la recorrida se realizara en el marco de la Comisión de Ambiente y con documentación respaldatoria, lo cual finalmente no ocurrió. En ese sentido, señaló que “venir a ver sin saber concretamente qué venimos a ver era como medio en el aire”.
Además, cuestionó que el intendente no haya participado de la actividad, al considerar que su presencia hubiera permitido avanzar en aspectos operativos. “Hubiera estado bueno que venga el intendente, porque ahí surgen algunas cuestiones operativas que podrían resolverse fácilmente”, indicó, y agregó que “lamentablemente falta la pata del Ejecutivo” para generar una instancia de trabajo más productiva.
Consultado sobre la información brindada durante la recorrida, el concejal evitó hablar de conformidad y remarcó las limitaciones del encuentro. “Si uno no puede hacer un contraste entre lo que ve y lo que tendría que observar, estás viendo máquinas, pero no hay con qué comparar”, sostuvo, insistiendo en que sin documentación la visita queda reducida a una observación superficial.
Durante el recorrido, Escalona formuló consultas vinculadas al proyecto original de la planta. Recordó que la iniciativa inicial contemplaba un desarrollo más amplio, y planteó dudas sobre la decisión de ejecutar una parte de ese plan. Según indicó, desde la gestión se respondió que la obra podría ampliarse en el futuro con nuevas intervenciones de ingeniería.
Otro de los ejes abordados fue el proceso de reciclado. En base a la información brindada por la gerencia del GIRSU, el concejal señaló que el nivel de separación de residuos habría pasado de un 4% a un 10%, aunque reiteró que no es posible verificar esos datos sin acceso a la documentación correspondiente.
También hizo referencia a la relación con Trevelin y a la distribución de porcentajes en el tratamiento de residuos, aunque insistió en que la falta de información impide realizar un análisis completo del funcionamiento del sistema.
En cuanto a la producción de la planta, Escalona mencionó la presencia de fardos de materiales reciclados y su comercialización, pero remarcó nuevamente las limitaciones para evaluar el proceso. “Ves los fardos, ves el volumen, pero no podemos hacer el seguimiento de cómo fue el proceso”, expresó.
Por último, el concejal puso el foco en la situación de la comunidad Nahuelpan, uno de los temas que consideró más preocupantes. Indicó que la situación se mantiene sin cambios y sin contratos formales, algo que ya había sido planteado en instancias anteriores. “Es claramente insuficiente”, afirmó, y adelantó que tras la visita se dirigirían hacia la comunidad para continuar abordando la problemática.
Escalona concluyó que, más allá de la recorrida, la falta de documentación y de articulación con el Ejecutivo limita el alcance de este tipo de visitas, al tiempo que reiteró la necesidad de generar ámbitos de trabajo conjunto entre el Legislativo y el Ejecutivo municipal.

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