El presidente del radicalismo dijo que a partir de la asignación por hijo aumentó la venta de droga y el juego. José Eseverri le devolvió una crítica durísima. El Intendente blanqueó su visión de los medios, su apoyo a la ley y sus cuestionamientos por la interpretación de la inseguridad.
-¿Hizo mudanza del kircherismo? ¿Se corrió hacia la disidencia? ¿O finalmente está volviendo?
-A mí me molesta mucho la intolerancia de los que les molesta que los políticos hablemos entre nosotros. Yo estoy convencido de que hay que hablar con todos. Ahora, con quién compartís y acordás, es otra cosa. Uno es grande y sabe lo que hace y con quién está. El gobierno nacional ha hecho muchísimas cosas que van a tener un impacto en la vida de los argentinos de las que no hemos tomado conciencia. La primera es la ley de medios que va a tener un impacto sobre la democratización de la comunicación que ojalá se pueda poner en marcha; hay que dar un debate sobre los medios en las sociedades modernas, lo que pasa en Italia con Berlusconi, lo que pasó en Brasil con Collor de Mello, que de alguna manera fueron el impacto de los medios de comunicación. Hay que decidir quién gobierna el país, si los grupos económicos que se sustentan a partir de un medio de comunicación o lo va a gobernar la gente a través de la política. El segundo tema es el ingreso para la niñez; nosotros lo estamos viendo en nuestros centros de salud, respecto de la vacunación con efectos muy positivos. Y la matrícula que aumenta en el sistema educativo.
-Pero el senador radical Ernesto Sanz dijo que a partir de la asignación habían aumentado el juego y el consumo de drogas... ¿No fue también ése un reclamo histórico de la oposición?
-Son increíbles las barbaridades que dijo el presidente del radicalismo. Rompió el gorilómetro, con la barbaridad que dijo no se puede medir a alguien más gorila, no se puede ser tan animal, tan bruto, no se le puede faltar el respeto tanto a la gente. A eso sólo lo puede decir un político que está atrás del escritorio todo el día, no lo puede decir alguien que sabe lo que le pasa a la gente en un barrio, en una calle, al pibe que va a la escuela... Leí a un psicólogo que decía que no todos los pobres son delincuentes ni todos los delincuentes son pobres. Y es parte de los prejuicios sociales que tenemos decir la barbaridad que se dijo, como cuando se decía en la Argentina muy ligeramente "acá no labura el que no quiere", no flaco, no labura el que no puede. Hay mucha gente que no consigue trabajo en la Argentina lamentablemente. Gracias a Dios vivimos en un país distinto, con más oportunidades que las que había hace cinco o seis años atrás. Y alguien como Sanz habla con cero responsabilidad, con cero estadística, son las cosas que hacen que la gente descrea de la política porque es lo que hace mediocre a la política; hablar y decir pavadas es gratis, total el papel y el aire resisten cualquier cosa pero decirlas con fundamento es muy difícil porque no lo puede demostrar ni con un solo dato.
Desendeudamiento y delincuentes
"En la Argentina hace seis meses que la oposición viene hablando del reglamento de las Cámaras porque no han podido hacer otra cosa en estos meses; han demostrado una vez más su absoluta incapacidad de generar una idea y para juntarse. Mientras tanto el Gobierno Nacional ha resuelto las deudas de los estados provinciales. Y en el drama que sufre la Provincia, va a significar que este año Buenos Aires se ahorre 3.500 millones de pesos y el año que viene 5.000, lo que va a permitir una mejor situación fiscal que permita que se puedan hacer obras con las que no se ha podido cumplir; es una decisión de enorme importancia que les da aire a los estados provinciales", se entusiasmó el Intendente después de hacer catarsis contra el presidente del radicalismo.
-Cuando usted defiende a la gente vulnerable, también debería definir cuál es el origen de la actitud de los pibes que vuelven locos a los barrios y que desde este medio hemos defendido cuando son atacados por la policía o bien evitado condenar sin comprender. Eso nos ha valido en muchos casos reacciones de la gente de los barrios y su propia critica en la apertura de sesiones del Concejo. ¿Cuál es su postura real?
-Yo creo haber dicho algo así como que había medios que transformaban en héroes a los delincuentes. El uso del discurso de la inseguridad, cómo se pone el ellos y el nosotros para confrontar, es algo que hay que analizar. El año pasado nosotros tuvimos la promoción de parte de algún sector del periodismo de marchas respecto de la inseguridad, una convocatoria sobre este tema y una preocupación creciente. No me referí a lo que vos pensás. Hubo sí algunas notas que a mí me molestaron y mucho en que se ponía a algunos personajes en situación de pobres víctimas cuando algunos de esos personajes han hecho que un carnicero no pudiera vender carne en un barrio y tiene todavía las muestras de las balas en su local; hoy por suerte está preso y por el barrio se puede caminar con libertad. Había gente que tenía que estar presa en esta ciudad y están y por más que se diga son delincuentes y tienen que estar presos.
-Usted habla de delincuentes profesionales o de pibes que se fuman un faso en la esquina y hacen lío después. Diferenciemos y sabremos de qué estamos hablando.
-Hay tipos que en los barrios tienen podrida a la gente y no entienden cómo hay un Estado tan inútil que no los puede meter presos.
-Eso mismo nos preguntamos todos los días. Gente que es inexplicable que no esté presa.
-Hay un concepto que es el de la tolerancia social que es muy complicado; yo tolero al otro, me banco al otro y parece que estoy haciendo un gran esfuerzo y en realidad lo que debo hacer es comprender al otro, hay que mezclarse con el otro que se viste de gorrita, que se pone otra ropa, y evitar que se discrimine, para un lado o para el otro. Porque discrimina el que grita en la calle chetito al del centro y también el que se cruza de vereda porque va un pibe con gorrita puesta. Hay cosas que son de los pibes y otras que son de los delincuentes. hay barrios que están respirando en tranquilidad porque hay tipos que por fin fueron presos. Y esperemos que sean alguna vez juzgados porque lamentablemente pocos llegan a una condena.
-Se puede no compartir una metodología de reclamo, pero hoy es indiscutible que a un grupo importante de empleados municipales no les alcanza para vivir. ¿Ha pensado en estos días alguna alternativa?
-Acepto tu pregunta pero aceptá también mi silencio respecto de esta cuestión.
-Aquel proyecto de fondo educativo que propuso el concejal Gustavo Alvarez, cuando estaba cercano a su gobierno, y que usted apoyó, ¿quedó definitivamente descartado?
-Se trataba de crear un fondo educativo con una afectación específica del impuesto a la piedra, que yo apoyé. Pero me parece que el impacto del ingreso universal y de los programas nacionales y provinciales Envión y Más y Mejor Empleo hacen que el gobierno municipal ya no tenga que poner recursos para esto. Si todos ponemos plata en el mismo sector, no tiene sentido. Alvarez planteaba un proyecto que en el mejor de los casos tenía un impacto de 500 mil pesos por año. El ingreso por hijo significa en Olavarría 15 millones de pesos. El ciento por ciento del Impuesto a la Piedra que entra anualmente es el equivalente a lo que significa el ingreso por hijo. Estamos hablando de que el Estado nacional nos pone un impuesto a la piedra por año en la ciudad.


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