El precandidato a presidente, de visita en Santiago del Estero
El precandidato a presidente por la UCR desplegó una intensa actividad con reuniones con dirigentes y expuso su pensamiento en diferentes ámbitos.
En diálogo con EL LIBERAL dijo que está a favor de un armado amplio de una alianza que pueda competir con Cristina Kirchner en los comicios de octubre.
A casi seis meses de las elecciones ¿Cómo observa el escenario de octubre? ¿Quiénes llegarán con mayores posibilidades de alcanzar la presidencia?
-Me gustaría una elección polarizada entre el gobierno y una coalición opositora lo suficientemente amplia, fuerte, sólida y competitiva que sea capaz de ganar en primera vuelta o llevar a una segunda vuelta donde allí sí el gobierno no podría ganar nunca. Esa coalición opositora hoy está en discusión; los márgenes, los límites están en debate dentro de mi partido, pero también en el seno de los otros partidos. Creo que debe resolverse en un tiempo corto, en los próximos días y si se resuelve favorablemente hay que avanzar hacia la construcción de ese frente opositor.
¿Está de acuerdo con la propuesta de Eduardo Duhalde de que desde la UCR, el Pro y el Peronismo Federal debe salir un candidato único?
-Yo soy más amplio, creo que debe haber otros partidos políticos más, tiene que estar el Socialismo, la Coalición Cívica y el GEN. Tiene que haber un inteligente armado, hasta de una ingeniería electoral que lleve a que las mejores personas ocupen los espacios más importantes de la geografía del país porque tiene que haber un sólido candidato en la provincia de Buenos Aires, en la Capital Federal, una propuesta ganadora en Santa Fe, en Córdoba y en Mendoza que son los distritos de mayor caudal electoral, y eso hay que hacerlo porque el gobierno no da ventajas y nosotros tampoco tenemos que darla.
¿Cómo se arma una estrategia aliancista hacia afuera cuando dentro de la UCR hay tres candidatos que aún no se ponen de acuerdo?
-Podríamos tener un candidato de consenso probablemente, pero tampoco es definitorio. Lo más importante es que nosotros tengamos acuerdos dentro del radicalismo de cuál es el marco de una coalición que tenemos que hacer. No todos los candidatos son funcionales a la misma política de acuerdos, en el radicalismo habrá algún candidato que tenga mayor identidad con un frente con el socialismo y el GEN, que es Alfonsín, y candidatos que tenemos mayor identidad con un frente más amplio como mi caso y el de Cobos, pero depende de lo que resuelva el partido.
¿Qué opinión tiene de la proclamación de Alfonsín como el candidato oficial del partido?
-Más allá de la definición de candidato oficial, la ley nacional nos habilita a todos en el mismo rango y con la misma condición para las internas obligatorias del 14 de agosto.
¿Cree que fue un paso atrás bajarse de la preinterna de la UCR que estaba prevista para el 30 de abril?
-La verdad que es un paso adelante porque el 14 de agosto le brinda a mi partido una posibilidad mucho mayor, pero reconozco que fue mal comunicado y puedo haber tenido un alto costo, pero del cual me hago cargo porque lo que pensé es lo mejor para el partido. La UCR no podía ir a una elección interna el 30 de abril cuando no estaban dadas las condiciones ni cuantitativas ni cualitativas para que fuera una elección exitosa, creo que está en la naturaleza de un dirigente político adelantarse a esos hechos y elegir el mejor escenario para el partido. El 14 de agosto van a votar 20 millones de argentinos obligatoriamente que tendrán que elegir algún partido político para meterse en esa interna. No es lo mismo que el candidato de mi partido tenga el respaldo de cinco o seis millones de votos a que el 30 de abril haya tenido un respaldo de 500 mil o 600 mil ciudadanos.
¿Cuál es su pensamiento del gobierno de Cristina Kirchner ya que este año cumple su mandato de cuatro años?
-Lo mejor que le puede pasar a la Argentina es que lo reemplacemos porque es un gobierno que se constituyó en un verdadero modelo de poder que acumula poder político y económico detrás de un proyecto muy mezquino, muy pequeño, no es un modelo de proyecto nacional y me parece que cuatro años más de ese modelo sería muy perjuidiciales para la Argentina.
¿Por qué creé que el gobierno no reconoce los verdaderos números de la inflación?
-Le conviene tener inflación, es perverso el gobierno en esto, no le importa que la inflación perjudique el bolsillo de los más pobres sino que le conviene porque por la otra ventanilla, la de la recaudación todos los meses recauda a partir del IVA, que es el impuesto inflacionario por excelencia.
¿En caso de llegar al gobierno bajaría el IVA?
-Por supuesto, además entraría en un esquema de acuerdo con las provincias para no solo bajar el IVA sino para crear un impuesto a las ventas en las provincias que reemplace una parte del IVA y de esta manera tendríamos resuelto un gran problema de coparticipación federal.
¿Bajaría las retenciones a la exportación de granos?
-Eliminaría las retenciones de las economías regionales y de algunos granos, y en el caso de la soja la segmentaría entre pequeños, medianos y grandes productores y trataría de ir hacia una eliminación progresiva en la medida en que desde el Estado y desde los particulares hagamos un acuerdo para pagar impuestos a las ganancias como corresponde.
¿Cómo observa la marcha de la economía del país hacia el futuro, le preocupa algo en particular?
-Me preocupa que el ocultamiento de la inflación le quite competitividad a las empresas porque les genera un alto costo interno y eso hace que estemos desaprovechando la enorme oportunidad que el mundo hoy le brinda a la Argentina, en donde la inversión no está llegando a nuestro país sino que se queda en Brasil, en Chile y en Uruguay, que son países que tienen igual tasa o mayor tasa de crecimiento que nosotros, pero que no tienen inflación, tienen reglas de juego, confianza y previsibilidad.
¿Qué pasará si no hay inversiones?
-Si no hay inversiones nuestra economía quedará encerrada en un círculo vicioso y no vamos a poder aprovechar esta enorme oportunidad que el mundo nos está brindando, vamos a quedar rezagados en América Latina y vamos a quedar con una economía dependiendo de los productos primarios sin lograr el paso siguiente que es el del desarrollo, agregando valor, innovación tecnológica, de conocimiento.
¿Cree que la gente está percibiendo estos problemas?
-No. La gente está viviendo una ficción porque el Gobierno nos metió a todos en una ficción económica, la ficción de que hoy hay plata, de que se puede consumir, de que hay una economía dinámica, pero la verdad es que el ocultamiento de estos problemas debajo de la alfombra hace que en algún momento la burbuja pueda explotar y la Argentina tiene suficiente historia en eso.
¿La seguridad dejó de ser un tema exclusivo de Buenos Aires y de la Capital Federal?
-Absolutamente, yo que sé hay hechos en Santiago del Estero con características violentas. La inseguridad se enseñoreó en todos rincones del país y esto tiene que ver con un deterioro en los programas estatales para combatir la inseguridad. Si soy presidente de la Nación, la primera medida que voy a tomar es poner los servicios de inteligencia a trabajar en la prevención del delito. Los españoles hace un mes nos dieron un ejemplo con el famoso avión de los hermanos Juliá, los españoles con sus servicios de inteligencia sabían 10 días antes dónde se estaba cargando, con qué mercadería, a dónde iba a aterrizar y por supuesto, como corresponde, cuando aterrizaron en Barcelona los metieron presos y decomisaron la droga. Lo grave es que el haber sabido eso ellos antes y nosotros habernos enterados por los diarios, no nos avisaron lo que significa que le tienen confianza al sistema institucional argentino. La primera medida es poner los servicios de inteligencia de todas las fuerzas de seguridad para prevenir el delito y la segunda medida es salir a romper la economía informal del delito, detrás de cada hecho delictivo hay un hecho económico, detrás de cada auto robado hay 150 autopartes que salen al mercado. La tercera medida es el combate contra el narcotráfico que hoy el Estado nacional está mirando para otro lado.
¿Hacia dónde puede encaminarse este fuerte vínculo entre Moyano y el Gobierno?
-El Gobierno es rehén de Moyano, absolutamente rehén, el Gobierno creó un monstruo que hoy no lo puede dominar, Moyano se transformó en el tutor del Gobierno, le ofrece un acto multitudinario en la avenida 9 de Julio para el Día del Trabajador, pero a cambio de eso le pide impunidad, que la Justicia no lo investigue, le pide compartir las listas y un vicepresidente sindicalista. El problema no es lo que pide Moyano sino lo que el Gobierno permanentemente le concede.




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