Una Fundación hizo un relevamiento que arrojó cortes recurrentes del vital liquido elemento a los vecinos de la Capital del Trabajo, además una falta de información clara por parte de la prestadora de servicios.
El Ente Provincial Regulador de Aguas y Cloacas (Eprac) intimó a la Cooperativa Agrícola de Eldorado (Ceel) a revertir deficiencias planteadas en el servicio de agua potable en esa ciudad
El Eprac de esta manera reaccionó al trabajo de la Fundación Ma’era que presentó un informe sobre la situación del agua potable en Eldorado. El informe también presentado al Concejo Deliberante local, recoge testimonios de 266 vecinos de 83 barrios, y muestra una crítica situación: cortes recurrentes y falta de información clara.
“En virtud de nuestras competencias de control y protección de los derechos de los usuarios, le informamos que hemos procedido a emitir una intimación formal y urgente a la prestadora del servicio, la Cooperativa de Electricidad de Eldorado Limitada (Ceel). Se le ha requerido la presentación inmediata de un informe exhaustivo sobre las causas de las interrupciones, la ejecución de operativos de contingencia y la planificación de soluciones definitivas para las problemáticas expuestas”, según la respuesta obtenida por la Fundación que está a cargo de Mirta Caballero.
“A partir de este trabajo, solicitamos la intervención del organismo regulador para que evalúe la situación, ejerza control y fiscalización, requiera información a la prestataria y adopte medidas que garanticen la continuidad, calidad y regularidad del servicio. Asimismo, planteamos la necesidad de fortalecer la transparencia y el acceso a la información para los usuarios.
El Eprac respondió mediante la Nota N° 868, dando curso institucional a la presentación realizada. Este es un paso dentro de un proceso que requiere respuestas concretas; porque cuando el agua no está, no solo falta agua, faltan condiciones básicas, previsibilidad y dignidad”, resumió Caballero.
El relevamiento
El relevamiento, realizado durante febrero y marzo, reunió la participación de 266 vecinos y vecinas de 83 barrios, y permitió confirmar que las interrupciones del servicio no son hechos aislados, sino una problemática recurrente, prolongada y generalizada que impacta directamente en la vida cotidiana. A partir de estos datos el Eprac a cargo de Soledad Balán exigió soluciones a la entidad eléctrica prestadora del servicio de agua potable en la ciudad.

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