Otra misiva igual fue dirigida al senador republicano Robert Wicker, quien votó a favor de un proyecto del presidente para establecer controles a la tenencia de armas. Según las autoridades, no puede relacionarse con el atentado en Boston.
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, recibió ayer un sobre con un texto amenazante y una pequeña cantidad de ricina, un veneno mortal con sólo inhalar una cantidad mínima. El episodio ocurrió horas después de que el mismo veneno fuera hallado en un envío con el mismo mensaje, dirigido al senador Robert Wicker. El FBI confirmó el contenido de ambos sobres pero se negó a evaluar las eventuales causas que motivaron al remitente. Wicker, un republicano de Mississippi, es uno de los 16 "rebeldes" del Grand Old Party que, en contra de una decisión partidaria, votó a favor de un proyecto de Obama que establece ciertos controles a la tenencia de armas.
La carta fue analizada en el lugar donde se recibe el correo dirigido a la Casa Blanca y donde se inspecciona antes de que llegue a la residencia presidencial, en Washington. El servicio secreto confirmó que sus análisis preliminares dieron positivo para ricina, pero nada dijo sobre el texto. Según la cadena televisiva sensacionalista Fox News, quien habría firmado como "Soy KC y apruebo este mensaje", sólo incluyó en el sobre un papel en el que escribió una breve y casi enigmática frase: "Ver algo incorrecto y no exponerlo es convertirse en un aliado silencioso de su continuación."
Además, a 24 horas del sangriento atentado de Boston (ver aparte) y en el marco de un clima en el que la excitación le está ganando a la cordura, ayer se encontraron cartas supuestamente sospechosas en dos construcciones cercanas al Capitolio, lo que llevó a las autoridades a evacuar parcialmente ambos lugares. Parte de los edificios de Russell y Hart, donde muchos legisladores y funcionarios del Senado tienen sus oficinas, fue cerrada tras el hallazgo de las cartas, que después de revisadas demostraron ser absolutamente inofensivas. El FBI aseguró que no hay pruebas de que haya relación con el atentado en Boston.
Las misivas dirigidas a Obama y Wicker fueron interceptadas en instalaciones lejanas entre sí. La oficina de correos del Congreso se localiza en un suburbio en las afueras de Washington, a varios kilómetros del propio edificio legislativo. Poco después de los atentados de septiembre de 2001 se enviaron cartas contaminadas con ántrax a varios legisladores y edificios públicos estadounidenses. Desde entonces, toda la correspondencia enviada al Congreso es analizada primero en instalaciones especiales.
Ayer, además, se detectó un paquete sospechoso enviado al despacho del senador Richard Shelby, de Alabama, un demócrata que también respalda la aplicación de medidas conducentes a un mayor control sobre la tenencia de armas de fuego. El clima de excitación va más allá del recinto legislativo y de la Casa Blanca. Un paquete al que los propietarios del Hotel Sonesta, en la sureña Key Biscayne (Florida), describieron como "del tamaño de una pelota de beisbol", movilizó a los bomberos hasta las arenas de la playa, pero sólo se trataba de eso, un paquete. Horas después, un edificio de Oklahoma City fue evacuado porque a los vecinos les pareció extraño un camión que estaba estacionado enfrente. Resultó ser de un distribuidor de productos lácteos. «
Dpa y Ansa

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