Los chacareros podrían tomar algún molino o el puerto de Diamante. Pero también es posible que decidan marchar hasta las puertas de la Casa de Gobierno. En la última asamblea, realizada en Villaguay, lanzaron un ultimátum.
Este escenario optimista, sin embargo, encuentra nubarrones en el futuro inmediato: los exportadores no aparecen y no hay precio para el cereal.
Y entre los productores, claro, el malestar crece porque, según razonan, una vez que el tiempo se "porta bien" con el campo, la intervención del Gobierno en los mercados, otra vez, genera problemas.
Aquel malestar, avisan voceros de la Federación Agraria Argentina, aumenta y en pocas horas podría convertirse en bronca. Los integrantes del Consejo Delegado Entre Ríos recibieron el último lunes en Villaguay el mandato de las bases para iniciar acciones gremiales en el caso de que en las próximas horas no aparezcan las soluciones, es decir, los exportadores.
La FAA entrerriana ya envió sendas notas al gobernador Sergio Urribarri y al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, expresando la inquietud de los productores trigueros por esta traba que complica enormemente el presente y futuro del sector agrícola en la provincia.
Advertencia
Pero la paciencia de los chacareros, nuevamente, está a punto de agotarse, lo que en la práctica significa la declaración del estado de alerta y movilización. El lunes a la noche, concretamente, los chacareros lanzaron un ultimátum: si en las próximas 72 horas —vencen el jueves— no aparecen los exportadores comenzarán las movilizaciones.
"Si para el viernes no aparecen los exportadores, vamos a tomar algún molino, el puerto de Diamante o vamos a marchar a la Casa de Gobierno para tirarle el trigo en la puerta", advirtieron, muy molestos, los voceros de la FAA.
Las bases agrarias ya se pronunciaron en Villaguay y el viernes, si las soluciones no aparecen, será la "mesa chica" de la FAA que lidera Alfredo De Ángeli la que decidirá cómo y cuándo será la movilización.
Negociaciones
Pero mientras en la FAA se "pintan la cara" para una nueva batalla, la Bolsa de Cereales de Entre Ríos comenzó hace un tiempo una serie de negociaciones con el gobernador Sergio Urribarri para que negocie con la administración kirchnerista —más precisamente con la Secretaría de Comercio Interior a cargo del todopoderoso e irascible Guillermo Moreno— y es el propio mandatario quien está al frente de las conversaciones.
Urribarri ya tiene la autorización de Moreno para que desde Entre Ríos —desde el puerto de Diamante, puntualmente— se exporten 300.000 toneladas de trigo, o, tal vez, algo más.
Urribarri, tras esta liberación de los ROE Verde, asimismo, se ha mostrado dispuesto a reunirse cuanto antes con los responsables de las principales exportadoras que actúan en Entre Ríos para avanzar en el tema.
En fin, las próximas horas serán vitales para saber si finalmente aquella promesa oficial se cumple y desde Entre Ríos se exportan esas 300.000 toneladas o si, por el contrario, el viernes los tractores vuelven a marchar por las calles de Paraná o de otra ciudad de la provincia.




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