Por amplia mayoría, la Legislatura aprobó el llamado a un plebiscito; fallido intento en la Justicia
SAN JUAN.- Casi por casualidad, prendió el televisor justo en el momento en que sus diputados le daban la chance de extender su mandato por cuatro años. Pero José Luis Gioja no se inmutó: ni una sonrisa, un gesto de satisfacción y, mucho menos, un atisbo de nerviosismo. Salvo por algunos funcionarios que llegaron al caer la noche, tampoco había clima festivo en la Casa de Gobierno, donde ayer estuvo La Nacion. Como si ya todo estuviera escrito.
El gobernador José Luis Gioja dio ayer el primer paso para modificar la Constitución de su provincia y buscar un tercer mandato consecutivo. Por una abrumadora mayoría, la Legislatura unicameral aprobó la realización de una consulta popular para el 8 de mayo, día en el que los sanjuaninos votarán si quieren modificar el artículo que hasta hoy impide la re-reelección del mandatario kirchnerista.
Aunque hubo algunas fricciones dentro del recinto, la tensión se vivió frente a la Legislatura, donde un grupo de militantes oficialistas estuvo a punto de enfrentarse a puños con otra legión de opositores a la enmienda constitucional. La policía logró separarlos cuando habían empezado los primeros empujones. Por la mañana, la oposición había intentado frenar la votación a través de un amparo judicial, que tampoco prosperó.
En el recinto, la votación culminó con 31 voluntades a favor de la convocatoria al plebiscito contra el voto de los únicos tres diputados opositores que tiene San Juan, donde el oficialismo es mayoría en todos los departamentos y sólo tiene un intendente opositor.
Salvo por los llamados a respetar la "alternancia republicana" que hicieron estos tres legisladores -que responden al senador nacional Roberto Basualdo-, el resto de los discursos buscó enumerar los logros de la gestión de Gioja y sostener la idea de que el plebiscito les dará la voz a los sanjuaninos. Aunque el resultado se conocía de antemano, 18 diputados oficialistas pidieron la palabra.
Poder divino
La diputada Lucía Gómez, del Frente para la Victoria, recordó las 17.724 viviendas construidas desde 2003, la desocupación del 10,5% y el crecimiento del 115% del producto bruto provincial.
"No seamos soberbios y dejemos que el pueblo se expida", reclamó el legislador y gremialista de la CGT Enrique Castro, que fue elegido por la oposición pero se sumó al oficialismo.
Tampoco faltaron algunas perlas, como la intervención del giojista Edgardo Sancassani, que invocó la doctrina de la transmisión del poder divino a los representantes del pueblo. "También los opositores podrán beneficiarse de esta enmienda", argumentó.
"¿Qué diríamos si en lugar de la alternancia en el poder estuviéramos por objetar la división de poderes?", preguntó la legisladora opositora Lucía Sánchez, para subrayar que la votación atenta contra la "forma republicana" de gobierno.
Junto a Armando Campos, hizo hincapié en la interpretación del artículo 277 de la Constitución provincial, que establece que la consulta popular debe llamarse "en oportunidad de la primera elección que se realice".
Los legisladores opositores, así como los miembros del Foro Cívico y Social que protestaban en la calle, interpretan que, por "primera elección", la Constitución alude un comicio general (de gobernador o diputados), al que debería sumarse la consulta popular. El criterio que se impuso ayer en la Legislatura, en cambio, considera que esa "primera elección" es el plebiscito en sí mismo.
Según las encuestas del oficialismo, la imagen positiva de Gioja supera los 80 puntos, mientras la intención de voto a su favor alcanza el 66%.
No faltan opositores que convaliden esos números. En 2009, el mandatario ganó en todos los departamentos y sólo una ciudad, Rawson, está en manos opositoras. Tranquilo, en su despacho, el gobernador apagó el televisor.


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