Entre los presidentes reelectos, sólo Bush tuvo menos imagen positiva que Obama

Entre los presidentes reelectos, sólo Bush tuvo menos imagen positiva que Obama
El demócrata también lidera otro ranking negativo: después de Truman, es el líder norteamericano que más aprobación perdió entre el primero y el segundo mandato.

Por Leandro Dario

El presidente norteamericano Barack Obama bailó esta semana con su esposa Michelle, rió y disfrutó su asunción, rodeado de miles de militantes que lo aclamaban y festejaban el inicio de su segundo mandato. Sin embargo, el jefe de Estado no tiene demasiados motivos para festejar: su aprobación es la segunda más baja, luego de la de George W. Bush, de un mandatario reelecto en los últimos sesenta años. Además, su popularidad bajó 12 puntos desde su primer día en el Salón Oval, en enero de 2009, y, después de Harry Truman, fue el presidente de los Estados Unidos que más sufrió esa sangría tras completar su primer período.

Según la encuestadora Gallup y el Pew Research Center, Obama inicia su último mandato con el 52% de aprobación a su gestión, cuando en 2009 la Obamamanía había alcanzado el 64%. Por su parte, su antecesor Bush asumió su primer mandato con el 57% y bajó al 50% tras su reelección. En tanto, Truman, el hombre que arrojó las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, cayó 18 puntos, seis más que Obama, entre sus dos asunciones.

“Mientras su imagen personal es fuerte, la aprobación de su gestión no es alta comparada con otros presidentes reelectos desde la Segunda Guerra Mundial. Desde la presidencia de Truman, sólo George W. Bush empezó su segundo mandato con una aceptación menor que la de Obama. Esto refleja la polarización bipartidista. La aprobación de Obama entre los republicanos (del 14%) es similar a la de Bush entre los demócratas ocho años atrás (del 17%)”, consignó el Pew Research Center en su relevamiento.

“Las posiciones partidarias se correlacionan con la aprobación presidencial y el electorado independiente se hace cada vez más pequeño, con lo que es difícil tener niveles altos de aprobación. En el período de la posguerra la polarización era menor y por eso había presidentes más populares”, explicó a PERFIL María Victoria Murillo, profesora de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad de Columbia. Según la académica argentina, la aprobación de Obama no es óptima porque aún no hubo una recuperación sustancial de la economía que se traslade a un crecimiento sostenido del empleo.

El sondeo sostiene que el 33% de los estadounidenses consideran que Obama será un presidente exitoso, mientras que el 26% piensa que su legado será negativo. Además, la imagen positiva de Michelle Obama es mayor que la de su esposo y asciende al 67%.

La polarización política en los Estados Unidos también impactó en la aprobación del Congreso, que es menor al 20%, transformándose en la institución más repudiada por los norteamericanos.

Aunque aún le quedan cuatro años, Obama se enfrenta a una dura oposición del Partido Republicano. A pesar de que ganó hace dos meses las elecciones, la crisis económica aún puede ocasionarle más dolores de cabeza.

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