Las colectoras hasta ahora no entran en juego, pero nunca se sabe. Tanto en la oposición como en el oficialismo hay sectores que las esperan con ansias. Si el gobierno y la justicia deciden su aplicación, el FpV contará con Nuevo Encuentro y quizá Massa con Insaurralde
En el massismo dan como un hecho contar con la figura de Martín Insaurralde en sus filas para la batalla electoral, pero a la vez el jefe del espacio no quiere disgregaciones si el pase finalmente se produce. Y para contentar a quienes pujan por la gobernación y trabajan junto a Sergio Massa desde el primer momento, los armadores del Frente Renovador hacen rodar la versión de que el lomense se sumaría con su propio partido, para competir con una colectora adherida a la boleta presidencial de Massa.
Una hipótesis poco probable de aceptar por parte de los candidatos a gobernador, tanto los propios como el mismo Insaurralde. Sumarían las dos boletas para el postulante a presidente y dividirían los votos provinciales, dejando muy abierta la chance de que ninguno se quede con el sillón de Dardo Rocha.
La teoría elaborada en la usina política del Frente Renovador aparece como demasiado negocio para uno y poco redituable para quienes encabecen la lista provincial del FR y de la colectora. Por eso suena más a un rumor tendiente a calmar los ánimos puertas adentro que a un hecho pasible de concretarse. De todos modos, nada se debe descartar, y Massa bien podría llevar a la cancha esta estrategia aun a costa de resignar la Provincia en pos de asegurar su presencia en el balotaje.
Una parte del entorno de Insaurralde insiste con la pertenencia de su jefe al Frente para la Victoria. Por otro lado, hay dirigentes y jefes comunales ligados a Insaurralde, como Javier Mignaquy (General Viamonte), que aparecen en la primera línea de avance y acuerdo con el massismo. Mientras, el ex diputado continúa con su estrategia de la indefinición, con la cual se mantiene en el runrún mediático y hace que los demás lo mencionen seguido a él mientras él esquiva dar definiciones concretas.
Cierto es que del pase hablan mucho más los massistas que los insaurraldistas, y que desde el Frente Renovador es de donde se ha lanzado la versión de la colectora con el lomense. Pero dentro del FpV Insaurralde está muy devaluado, y ya nadie lo da como candidato a gobernador del oficialismo pese a mantenerse arriba en las preferencias electorales de los bonaerenses. ¿Será por eso que en Lomas de Zamora algunas voces dicen que el intendente buscaría quedarse cuatro años más en el distrito?
No se debería hablar de colectoras cuando las leyes electorales vigentes las marginan, pero en esta Argentina de las interpretaciones finalmente todo se puede. La muestra más reciente es la posibilidad que el Frente para la Victoria le dio a Nuevo Encuentro en 2013 para colgarse a nivel seccional y local de la nómina de diputados nacionales.
Con ese antecedente, en el massismo creen factible utilizar cualquier herramienta electoral ya usada por el oficialismo. Deberían tener en cuenta, de cualquier manera, que las reglas finalmente las fijan entre los que tienen el poder y los organismos judiciales competentes. Y en este sentido vale recordar que esta semana, contra viento y marea, el kirchnerismo logró colocar al joven Laureano Durán al frente del estratégico Juzgado Federal 1 de La Plata, con competencia electoral en la provincia de Buenos Aires.
Ahora bien, ¿qué interpretación de la regla buscará imponer el Gobierno de acuerdo a sus conveniencias electorales? Porque no podrá prohibir las colectoras o listas espejo para otros y aplicarlas para sí. Entonces, si el acuerdo Massa – Insaurralde prospera por la vía de la colectora, que se lo permitan tendrá mucho que ver con la resolución tomada por el kirchnerismo en torno a Nuevo Encuentro. Vaya paradoja, el destino de Insaurralde atado a la estrategia electoral del oficialismo y al lugar que éste le dé al espacio no peronista que además está enfrentado a los caciques del PJ.
Termina el año y los barones del conurbano no han conseguido una mínima porción de certeza sobre cómo será el proceso electoral. Mientras ellos, fundamentalmente desde la estructura del PJ, claman por una elección sin boletas satélites y que cada frente vaya una sola tira completa a la competencia final, Nuevo Encuentro y otros espacios ultra K no peronistas lanzan candidaturas a intendente en distritos comandados por alcaldes que aún pertenecen al proyecto.
El temor a dividir el voto pone demasiado nerviosos a varios caciques. Saben como nadie que en ese esquema es casi un hecho la derrota, y por ello preparan una guerra más fuerte contra las colectoras que otras veces. Incluso, muchos de los que dicen que todo lo decidirá Cristina “porque es la gran electora”, varían un poco el discurso cuando se les pregunta por la posibilidad de más de una boleta local adherida a una sola lista nacional o provincial. “Sería un desastre”, coincide la mayoría.
La entrada al año electoral está llena de incertidumbres en cada uno de los espacios políticos, que van más allá de las propias indefiniciones sobre varias cuestiones, como por ejemplo las candidaturas provinciales. Nadie tiene definido su postulante para la sucesión de Daniel Scioli, pero la estrategia de uno y otro en cuanto a la elección provincial también tenderá que ver con los pasos dados por el gobierno; y la decisión de poner colectoras o no trasciende las fronteras del Frente para la Victoria.




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