Atentos a la situación económica que atraviesa Argentina por estos días, LA OPINION realizó un informe considerando las decisiones de quienes integran el empresariado de nuestra ciudad a la hora de colocar los réditos que mes a mes perciben por sus respectivas actividades. En diálogo con el Diario, el economista Bernardo Draghi brindó sus conocimientos acerca del tema.
La situación económica del país no es la mejor. La tensa situación generada a raíz de la disposición de la Justicia norteamericana que obliga a Argentina a cumplir con el pago a los acreedores causa temor e incertidumbre.
La situación actual
En el discurso ofrecido por la presidenta Cristina Kirchner durante el acto por el Día de la Bandera se pudo notar un atisbo de voluntad conciliadora. En ese sentido la presidenta insistió en la intención que tiene la Argentina de cumplir con el pago “al ciento por ciento de los acreedores”, pero reclamó a la Justicia norteamericana que permita una negociación “justa y equitativa”. “Que nadie se equivoque. Queremos cumplir con el ciento por ciento de los acreedores. Con el 92,4% que accedió a ingresar al canje en 2005 y 2010 y también con los que no ingresaron. Sólo pedimos que nos generen condiciones de negociación justas y de acuerdo con la Constitución argentina, las leyes nacionales y los contratos que firmamos como país”, aseguró la jefa de Estado.
Confusión
En este contexto, la clase obrera se encuentra confundida ante conceptos económicos relativamente nuevos como el de “fondos buitre”. Atentos a las recomendaciones que especialistas en economía dan a conocer a través de los medios de comunicación, los ciudadanos afirman que la palabra “default” no suena “simpática” y puede aparejar un sinfín de obstáculos que continuarían haciendo más evidente la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, ya sensiblemente disminuido debido al proceso inflacionario.
En otro peldaño de la pirámide social se encuentran los empresarios, aquellos productores que mes a mes cuentan con una ganancia que les permite realizar inversiones. Pero, teniendo en cuenta la situación actual y las perspectivas económicas surge la pregunta: ¿invertir en qué? Es esa misma pregunta la planteada por LA OPINION a la hora de elaborar este informe.
Especialista
Con el objetivo de poder entender la situación actual y analizar la mirada de los inversores en esta coyuntura económica LA OPINION entrevistó a Bernardo Draghi, economista pergaminense.
En primer lugar, y con respecto a las inversiones realizadas por el empresariado local, el economista manifestó que cada inversor sabe en qué debe invertir de acuerdo con su situación. “Algunos empresarios deciden comprar dólares, a pesar del precio del llamado ‘dólar blue’, porque es un seguro que tiene la empresa por cualquier eventualidad. Hay otros que deciden invertir participando en fideicomisos. Hoy en este sentido existen opciones interesantes en fideicomisos, por ejemplo el agropecuario, que hace unos años era sólo para la siembra de soja pero que en los últimos tiempos se extendió también a la vid. Los olivares dejan muy buena rentabilidad. También está el cultivo llamado ‘de los pozos’, es decir, la construcción de departamentos; que son inversiones que resguardan el valor del dinero y tienen una alta rentabilidad a futuro”, indicó el entrevistado.
Plazos fijos
En cuanto a los plazos fijos, Draghi aseguró que representan una inversión a corto plazo que sólo es conveniente en algunos momentos de la coyuntura económica, cuando se resguarda el dólar o hay un período de calma respecto de la comercialización de dólares es conveniente depositar dinero en plazos fijos. “Ahora hay más incertidumbre y consecuentemente las expectativas son de devaluación y por eso los empresarios deciden no depositar dinero en plazos fijos sino que se vuelcan a la compra de dólares y los más avezados compran bonos, también en dólares, de la deuda argentina, entre ellos el ‘Bon 17’, que tiene buena rentabilidad. También existen fondos comunes de inversión que están atados al dólar”, aseguró Draghi.
Los créditos
Considerando las posibilidades crediticias que pueden aprovechar los empresarios, el economista sostuvo que cuando solicita un crédito el empresario necesita un plazo más largo y una tasa de interés acorde a la inversión que va a realizar. “Si hay inflación la tasa de interés es bastante alta como para obtener resultados favorables y por eso mismo cuando aumenta la tasa de interés la de inversión tiende a caer. En esos casos será más conveniente incluir el dinero en el sistema financiero que en la economía real. Por eso hay tanto debate en torno a si conviene volcarse a la economía real bajando la tasa de interés para que se pueda producir más, si estas condiciones no están dadas las inversiones estarán más orientadas a depositar el dinero en el sistema financiero”, agregó el especialista.
Fondos de inversión
Tal como lo indica la tendencia, muchos inversores deciden participar en fideicomisos pero en otros países. “Los inversores más chicos realizan fondos de inversión en Buenos Aires, en Rosario o en la ciudad en la que residen mientras que los que generan más capital pueden dirigir su inversión hacia otros países, tal es el caso de Miami (EE.UU.), Brasil o Punta del Este (Uruguay). Y existen inversores grandes que directamente no invierten en nuestro país. Si bien existen tantas alternativas de inversión como inversores existen considero que, en Argentina, hay buenas oportunidades de inversión.
A pesar de la expectativa inflacionaria, desde la década del 90 podemos registrar que se abrió el panorama a “inversiones financieras que dieron muy buenos resultados”, aclaró Draghi.
En simples palabras: la explicación de un especialista sobre la deuda
Acerca de la situación económica en que se encuentra nuestro país, el economista, utilizando un lenguaje accesible señaló que: “La cuestión del pago de la deuda no es fácil de entender pero los que conocemos estas cuestiones estamos esperanzados en una posible negociación. Lo mejor que nos puede pasar a los argentinos es arreglar con los acreedores. Al poder plantear la negociación sobrevendrá cierta calma en nuestros mercados. Hoy la diferencia entre el dólar oficial y el blue está en un 52 por ciento y estimo que ese porcentual debe achicarse”.
De acuerdo con lo explicado por el economista negociar significa ganar tiempo, “eso es lo que debe hacer el Gobierno si quiere refinanciar la deuda”.
Si bien el fallo de la Corte en principio fue que la deuda sea abonada en efectivo, Draghi aseguró que “ahora la deuda se podrá empezar a saldar con la entrega de bonos. El valor de los mismos dependerá de la tasa de interés: cuanto más alto sea el interés menor será el costo de los bonos”.
La idea es que podamos acordar, que los acreedores estén dispuestos a negociar.
- ¿A qué se les llama fondos buitre?
- Un fondo buitre es un fideicomiso financiero de inversión. Muchos inversores, los más avezados, llamados “de alto riesgo” son los que compraron bonos y títulos argentinos en el momento en que nuestro país entró en default. Desde 2001 y hasta 2005 esos títulos no tenían valor. En esa época los inversores compraron esos bonos que hoy quieren cobrar.
- ¿Qué significa que Argentina entre en default?
- Ingresar en un proceso de default como país es bastante perjudicial. Los países viven del comercio bilateral con otros países. Debemos poder vender los productos que producimos y a la vez comprar y adquirir lo que producen los demás. Cuando un país ingresa en default se agotan las posibilidades de concretar exportaciones porque éstas son generadas por empresas privadas que necesitan una carta de porte o acceder al sistema crediticio para lograr hacer efectiva una comercialización en otro país. Cuando el país está en default, esas posibilidades para los exportadores se agotan y no se producen ventas. Al mismo tiempo, grandes firmas como YPF, Edenor, Edesur y empresas multinacionales necesitan del crédito internacional para realizar inversiones. Cuando el país ingresa en default, las tasas de interés de los créditos suben y se realizan menos inversiones productivas. Producir y hacer inversiones productivas genera que el Producto Bruto Interno aumente, y consecuentemente, el dinero que pueda ser invertido en servicios y bienes para la población en general.
- ¿Cómo afecta el default en la población?
-La población común se ve afectada por el aumento de los precios. Al no haber competitividad con los precios de los productos extranjeros los nacionales tienden a aumentar más de la cuenta. Por su parte, los ciudadanos que viven de un sueldo fijo sufren el deterioro de su poder adquisitivo ante las permanentes subas.
Saber negociar
Con relación a la posible negociación, el economista, aseguró que “negociar no es fácil. Sería importante que esa deuda de 1.330 millones de dólares que reclaman podamos empezar a saldarla con diferentes tipos de bonos. Los negociadores argentinos deberán buscar que la parte en efectivo que se pide que se salde sea pequeña para que no sigan bajando las reservas del Banco Central. Las reservas son las que respaldan nuestra moneda.
“La cuestión fundamental está en plantear plazos largos a la hora de abonar la deuda. Argentina tiene el dinero para hacer frente a la deuda pero no en su totalidad. Hay que arreglar con todos los bonistas a los que se les adeuda, pagándoles con bonos y mejorando las relaciones internacionales con los inversores”.
Situaciones parecidas
Consultado sobre si recuerda cuándo sucedió en nuestro país una situación económica similar a esta, Draghi aclaró que “en 2001 la deuda que había contraído el país fue ‘defaulteada’, es decir, se dejó de abonar la deuda, que en realidad fue contraída en 1880 cuando se solicitó un empréstito a Inglaterra. Desde la década del 70 hasta la del 90 se renegoció la deuda que no se podía abonar, por ello hoy los intereses son altísimos y se pueden abonar con el default, como el que realizó Rodríguez Saá en 2001. No obstante estamos esperanzados de que pueda llegarse a un buen puerto”.

Comentá la nota