Un entramado de causas de corrupción complican su futuro

Jaime evitó la cárcel, pero tiene más de 20 casos abiertos quelo comprometen
Después de siete días en la clandestinidad,Ricardo Jaime cerró la semana con la tranquilidad de que, al menos por ahora, no irá a prisión. Pero el escenario judicial que se avecina no es nada cómodo para él.

Tiene causas abiertas por una larga lista de hechos de corrupción y está previsto que enfrente, dentro de diez días, su primer juicio oral. Será por un delito que tiene una pena leve: lo acusan de haber intentado sustraer, durante un allanamiento, unas tarjetas personales que lo comprometían en la causa en su contra por enriquecimiento ilícito.

Todo indica que aún si lo condenaran, recibiría una pena en suspenso. No obstante, Jaime quiere posponer todo lo posible la foto en el banquillo. Su abogado cordobés, Marcelo Brito, pidió la nulidad de esta causa -sostiene que no es válida la denuncia que le dio origen- y anticipó que si su planteo es rechazado recurrirá a la Cámara de Casación y, de ser necesario, a la Corte.

Pero Jaime tiene, además, otras tres causas con procesamientos confirmados por la Cámara Federal, que ya fueron elevadas a juicio. En todas, por ahora, está previsto que siga el proceso en libertad. Dos son por dádivas y la tercera, por su responsabilidad en la tragedia de Once. Ninguna tiene fecha fijada aún para el juicio. En el caso de Once, fuentes judiciales estiman que las audiencias empezarán, en el mejor de los casos, a fin de año.

También se avecina un pedido para que se indague por primera vez a Jaime en la causa por enriquecimiento ilícito. En este expediente su situación es complicada, pero difícilmente se lo cite antes de las elecciones. Un peritaje ordenado por la Justicia mostró un extraordinario crecimiento en los bienes de sus familiares, aparentes testaferros. Todo lo que Jaime admitió tener cuando dejó su cargo fue una moto y una vieja casa en Santa Cruz, pero los investigadores creen que esconde un patrimonio multimillonario de origen espurio. Por eso, hace más de tres años, Norberto Oyarbide le trabó un embargo por $ 40 millones.

En los primeros días de agosto vence el plazo para que Jaime justifique cómo adquirió un barco que la Justicia sospecha que era suyo. Después, estarán cumplidos todos los requisitos formales para avanzar con el llamado a indagatoria, paso previo indispensable para un procesamiento.

Paralelamente, sigue adelante una decena de causas en las que Jaime está acusado de hechos de corrupción, tales como delitos en la compra de aviones y de vagones, y sobreprecios en remodelaciones de estaciones ferroviarias. A su favor, Oyarbide anuló como prueba miles de mails sobre negocios oscuros que lo complicaban, en un fallo que confirmó la Sala I de la Cámara, que esta semana lo eximió de prisión.

Hoy, Jaime tiene prohibido salir del país, está embargado y deberá ir a los tribunales a jurar que no se va a escapar, pero la cárcel no forma parte de su horizonte cercano.

MÁS DE 20 CASOS EN SU CONTRA

En el banquillo

La Justicia ya elevó a juicio cuatro causas contra Jaime. Entre ellas, la de la tragedia de Once y dos por dádivas de empresarios

Complicado

Avanza la causa por enriquecimiento ilícito y podrían llamarlo a indagatoria. Tiene prohibido salir del país y está embargado

En trámite

Tiene una decena de casos más por supuestos delitos comentidos desde la Secretaría de Transporte

Comentá la nota