En el Senado la discusión promete ser complicada. Pichetto ya envió una alerta roja a Balcarce 50. En la última reunión de la bancada, varios legisladores propios manifestaron preocupación por quedar como "antiprovincia". Según revelaron a este diario fuentes del Frente para la Victoria, entre los que pusieron reparos están el jujeño Guillermo Jenefes, el mendocino Rolando Bermejo y el sanjuanino César Gioja.
Para el conglomerado no oficialista, ganar la pulseada del cheque es simbólica: creen que es el primer paso para corroer el esquema de dependencia de los gobernadores a Olivos. El dictamen que la oposición pretende aprobar establece que la recaudación por el gravamen debe ir 54% a las provincias y 42% a la Nación.
Esta propuesta es respaldada por la UCR, el PS, la Coalición Cívica y el PJ disidente, incluido el pampeano Carlos Verna, quien se ha erigido en árbitro de todas las peleas al definirse como convenientemente "autónomo".
De aprobarse en la Cámara alta, el proyecto seguirá su trámite en Diputados, donde la situación es más adversa para el Gobierno. El santafesino Agustín Rossi, conductor del bloque K, apuntará a las contradicciones ajenas, según anticipó a este diario: "Por un lado, dicen que no utilicemos reservas para pagar deuda, que saquemos de los recursos corrientes. Pero, por otro, quieren recortar la recaudación del Estado nacional".





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