Los principales referentes de la Sociedad Rural y la Federación Agraria de Tucumán se mostraron indignados ante las nulas respuestas esgrimidas por parte del Gobierno nacional ante sus reclamos por políticas que mejoren la situación agrícola-ganadera que atraviesa el país. Promesas incumplidas y medidas "urgentes".
Han pasado casi dos años del tortuoso conflicto que enfrentó al Gobierno Nacional con el sector rural y, pese al voto "no positivo" del vicepresidente Julio Cobos que tiró por el suelo la pretensión kirchnerista de apropiarse de porcentajes abismales en los derechos de exportación, hasta la fecha no se produjo ningún avance en materia de negociaciones, ni mucho menos situaciones plasmadas en resultados concretos.
Así por lo menos lo dan a entender los "chacareros" de la provincia, que no ocultan su indignación y pesimismo ante la escasa atención que la administración central le otorgó a sus demandas.
"Gobierno mentiroso"
Uno de los principales referentes de la Sociedad Rural de Tucumán, Víctor Pereyra demostró un gran disconformismo ante el planteo de este diario al requerirle cuál es su postura respecto de los lineamientos que el Gobierno lleva adelante para mejorar el panorama rural: "Es indigno que ninguno de los puntos que hemos solicitados en materia agropecuaria hayan sido escuchados, todo lo contrario, la situación se agrava cada día más, y ahora se demuestra con un radical intervencionismo estatal en los mercados", señaló.
Inmediatamente cargó contra la gestión de Cristina Fernández a la cual consideró como una administración "mentirosa" que no hizo efectivas aún lo comprometido, "no destrabaron las complicaciones en absolutamente nada, jamás cumplieron con su palabra".
Otro de los voceros agrarios que dialogó con EL SIGLO, fue el presidente de la Federación Agraria local, Miguel Pérez, para quien todas las temáticas que se recalcaron en la mesa de negociaciones, hasta el momento, "fueron sólo reuniones meramente informativas que hacen decaer nuestras expectativas. Pero el Gobierno debe tener en cuenta que el diálogo se agota y el tiempo se está terminando ante la falta de respuestas".
Si bien es cierto que ponderaron la muy buena predisposición del ministro de agricultura nacional, Julián Domínguez, tanto Pereyra como Pérez sentenciaron que se trata de "un simple funcionario que no dispone de ningún poder de decisión", además lo calificaron como un "excelente técnico del área pero que abusa de sus buenos anhelos para resolver la problemática".
Por su parte, desde la Sociedad Rural exigen que se implementen en lo inmediato una serie de políticas de estado que garanticen "la seguridad jurídica, para que el productor pueda volver a invertir y así ganar los mercados internacionales", pero, para que esto se realice, recalcó que la gestión kirchnerista debe "dejarnos producir y trabajar en paz y no volcarse a saquear nuestras ganancias", cargó Pereyra.
Medidas reclamadas
En tanto, el vocero de FA bregó por un repunte de las economías regionales que posibiliten "atravesar una problemática que está matando a los pequeños productores que se encuentran en una difícil situación. Nosotros somos el sector más rezagado puesto que nuestros ingresos se esfuman con tanta carga tributaria que se nos aplica", argumentó Miguel Pérez.
Entre las medidas primordiales que denotaron los referentes agrarios, sobresalen una devolución de las retenciones para los pequeños productores, un ajuste de las compensaciones, ya que el productor no ha recibido monto alguno hasta la fecha, segmentación de las retenciones y un avance gradual en su disminución, que el chacarero pueda recibir el precio pleno del trigo, la conformación de una junta de granos, cambiar las políticas de exportación, brindarle una cobertura al productor en lo referido a los períodos de cosecha con el objeto de poder incentivar el sembradío de trigo y garantizar la previsibilidad de los mercados a futuro.
Una de los temas en que mayor énfasis se avocaron fue la pronta proyección de una "imperiosa" necesidad de importar carne y trigo, "rogábamos equivocarnos el año pasado cuando advertíamos esto, pero la realidad nos está dando la razón. Y todo se ha transformado en una cadena que no se detiene ya que hay que agregar una imposibilidad de abastecer al mercado interno, se han matado vientres lo que reducirá notablemente el ganado en pie y, de esa forma, se explican los aumentos de la carne de las últimas semanas", dijo Pérez.
A su vez, cargó contra la aptitud del Gobierno Central y su visión radical sobre la política: "No puede ser que nos vean como opositores sólo por reclamar lo justo, no están asumiendo su responsabilidad de gobernar para todo el país".
El Congreso, la esperanza
Uno de los organismos que mereció el rechazo de los productores, dada su ineficacia para encarar atisbos de solución, fue la Oficina Nacional de Control y Comercio Agropecuario (ONCCA): "Se trata de la peor dependencia que existe, una oficina corrupta que responde a las tropelías de Guillermo Moreno (Secretario de Comercio de la Nación). Todavía nos debe las compensaciones porque no cumplió con el pago en tiempo y forma", señaló, molesto, Pereyra.
Finalmente, y considerando el reciente mapa político trazado a partir de la nueva conformación del parlamento nacional, el presidente de la Federación Agraria bregó por que sea el Congreso el ámbito excluyente donde "se le preste interés a nuestras demandas e ideas. Vamos a conseguir proyectos y leyes que beneficien a los productores en general, puesto que entre los representantes hay muchos hombres ligados a la realidad del campo que van a luchar para defender los derechos que nos corresponden y a los cuales no renunciaremos, pese a los gobiernos de turno", indicó.




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