Los republicanos presionan para que la Casa Blanca se involucre más intensamente ?en esa lucha; Guantánamo y la amnistía migratoria, también ejes de discusión
Desde qué hacer con lacárcel de Guantánamo hasta cómo enfrentar la inmigración, la matanza de París activó un intenso debate político en Estados Unidos pero, en especial, sobre cómo plantarse ante el terrorismo internacional, materia en la que no parecen aprendidas las lecciones que dejan diez años de guerra inconclusa en Irak y Afganistán.
En todo caso, lo notable es la irritación que genera cualquier crítica a la Casa Blanca en demanda de una "mayor intervención" en contra del terrorismo internacional y de presencia en la condena a la tragedia en la revista satírica Charlie Hebdo.
"Diez años de intervención en guerra nos dejó bastantes lecciones de los errores que eso significa", sostuvo David Ignatius, columnista de The Washington Post. Aludió así a los reclamos de legisladores republicanos para que el gobierno de Barack Obama se involucre "con más firmeza" en la lucha contra el terrorismo.
"¿Eso qué significa? ¿Un retorno a la idea de la guerra activa?", disparó el analista político Fareed Zakaria. Se refería a los frentes abiertos en Irak y en Afganistán, y a la idea de "combatir al terrorismo fuera del país para no hacerlo dentro del suelo norteamericano" que esgrimen algunos legisladores republicanos.
"Lo de los republicanos tiene bastante de hipocresía y de cinismo", cargó Dana Milbank, otro importante analista de esta ciudad.
Uno de los que concentró el debate fue el senador por Arizona y ex candidato presidencial republicano, John McCain, que, tras renovar su crítica a la estrategia presidencial, advirtió en forma confusa sobre la posibilidad de que "lo ocurrido en París se reitere" en suelo norteamericano.
"Estado Islámico [EI] está ganando y tenemos que hacer algo más que liderar desde atrás", dijo McCain para advertir luego que la demostración de fuerza que implicó el ataque "es también una amenaza para los Estados Unidos". Un riesgo para que el que aconseja "un mayor uso y presencia" de las fuerzas armadas.
RECHAZOS
Pero las disputas por el ataque tensaron tanto el clima en el Capitolio que lo permearon en temas como el nuevo impulso para cerrar la cárcel de Guantánamo o la amnistía migratoria que impulsó Obama. En ambos casos, con fuertes rechazos.
"Con la amenaza terrorista candente, lo último que hay que hacer es abrir las fronteras para que entren los delincuentes", clamó el republicano por Alabama, Jeff Sessions.
El senador pidió el "bloqueo" de la amnistía que impulsa el presidente y que contempla a personas que llevan años en los Estados Unidos, no a quienes pretenden ingresar.
"El presidente no está abriendo fronteras. Contempla la situación de los que llevan años en el país", aclaró John Hudak, analista político de la Brookings Institution. Pero, más allá de razones, el argumento del terrorismo se sigue blandiendo.
Algo similar ocurre con el nuevo impulso al cierre de la cárcel de Guantánamo. "No es momento de estar vaciando Guantánamo", dijo la senadora Kelly Ayotte, de Nueva Hampshire. La diferencia, en este caso, es que la Casa Blanca coincidió con el diagnóstico de esas voces críticas, y admitió que lo ocurrido en París obstaculizará sus esfuerzos en esa materia..

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