La AFIP desembarcó con controles a la firma pampeana, que tuvo varios favoritismos después de la licitación. A pesar de que no reunía algunas condiciones necesarias, la licitación no se cayó.
El contrato de Enercana, la empresa pampeana vinculada a Oscar Riutort, por un área de Vaca Muerta sigue en el aire. Ni se aprueba ni se cae.
El diario Río Negro, a través de una nota del periodista Roberto Aguirre, describe la situación del contrato que esa firma, armada de la noche a la mañana, debe firmar con la empresa estatal Gas y Petróleo de Neuquén.
La caída del precio del petróleo, los precios que se pagan por áreas similares y la presión del Gobierno Nacional, que desembarcó con inspecciones de la AFIP en Enercana, son reveladas en esa nota.
Explica que “la polémica licitación de un bloque sobre Vaca Muerta a la recién creada empresa pampeana Enercana quedó en el freezer. A más de diez meses de que GyP le adjudicara el bloque Parva Negra Oeste, la firma del contrato no se concretó. Curiosamente, la licitación no se cayó, acaso porque existe la esperanza de que puedan sortearse las trabas políticas que impuso la Secretaría de Energía de la Nación para bloquear un acuerdo que considera espurio”.
El último capítulo de la comedia de enredos fue la creación del Registro Provincial de Operadores, con la intención de saltar el último escollo que le quedaba a Enercana: la imposibilidad de conseguir el ingreso a la nómina de la Casa Rosada. Pero, según la última información a la que accedió ese medio, el ingreso a la lista local tampoco se terminó de concretar.
En el medio ocurrieron dos hechos que podrían definir el futuro de la operación. Por un lado, el derrumbe del barril del crudo. Aquello por lo que Enercana se había comprometido a pagar 33 millones de dólares, probablemente ya no lo valga. La caída del valor del acre es notoria en la cuenca y la inversión que se pensó hace casi un año ya era exagerada a los ojos de otras empresas.
Alcanza con saber que Tecpetrol pagó casi un tercio de ese monto por un bloque en condiciones similares durante la misma ronda licitatoria.
Las demoras y las trabas, entonces, pueden no ser un problema para la empresa radicada en La Pampa, a la cual no se le conocen antecedentes en el sector petrolero y que gozó de varios privilegios tras la licitación.
El segundo hecho que ocurrió, según trascendió, es que la AFIP le cayó a Enercana con una inspección general de sus cuentas. Así lo confirmaron a este medio dos fuentes cercanas a la compañía. Todos lo atribuyen a presiones nacionales.
De todos modos, la arquitectura de la firma es al menos llamativa. Tiene oficinas en Buenos Aires pero está radicada en la provincia de La Pampa. Se supone que es un vehículo para canalizar fondos de inversión del extranjero. Pero, claro, en Neuquén aún no puso un solo dólar.
Por otro lado, GyP anunció esta semana un contrato con Oilstone para explotar siete bloques marginales. La petrolera privada se quedará con el 40% de esos activos tras la inversión de 15 millones de dólares. La cesión se hará de forma progresiva, conforme a la liquidación del dinero, informaron desde la compañía pública.
Comentá la nota