El jefe de gobierno porteño y la empresaria celebraron su matrimonio en la estancia La Carlota. Los invitados vip llegaron en vuelos privados. Una de las sorpresas fue la canción de Queen que él le dedicó a ella.
Desde Tandil
Habían pasado unos minutos de las 19 cuando Juliana Awada, con radiante vestido blanco y acompañada por su hija Valentina, caminó hacia el altar. De fondo, la cantante Virgina Módica entonaba “Con te partiro”, la canción que coronó ganador a Andrea Bocelli en el Festival de San Remo de 1995. Mauricio Macri, con traje azul oscuro de dos botones, la esperaba para cumplir con el último ritual antes de convertirse en marido y mujer.
Desde muy temprano los preparativos para la gran boda del jefe de Gobierno porteño se hicieron notar en la ciudad de Tandil. Sin embargo, los novios se mantuvieron ajenos a la agitación reinante e hicieron su arribo a la estancia de Jorge Blanco Villegas apenas pasado el mediodía.
Operativo. El día del matrimonio Macri-Awada comenzó temprano en Buenos Aires. El recuerdo de la fiesta de cumpleaños de Martín Seefeld en el Vilas Club permanecía fresco para la pareja al momento de levantarse. Desayunaron y ultimaron los detalles antes de emprender viaje hacia el aeropuerto de San Fernando.
Pero en Tandil, el clima era otro. Algo nerviosa, la wedding planner Bárbara Diez, hablaba por su celular desde el lobby del hotel Libertador, el bunker que armaron en el centro de la ciudad. “En La Carlota no hay señal, por eso vinimos acá”, explicó a PERFIL la esposa de Horacio Rodríguez Larreta.
Los encargados del catering, los mozos y el resto del personal contratado para atender a los comensales -un total de 100 personas- debían llegar alrededor de las 10 de la mañana al lugar para poner todo a punto. Lo mismo con la mantelería y la vajilla, que fue trasladada desde Buenos Aires para la ocasión. Afortunadamente, no hubo complicaciones y el “operativo casamiento” ya estaba funcionando cuando los recién casados llegaron a la estancia.
Los invitados fueron ingresando al lugar a partir de las 18, algunos en auto desde el hotel en el que se encontraba hospedados, otros directamente desde Buenos Aires y a bordo de un avión.
La ceremonia comenzó a las 19.15 y fue muy tradicional. La novia caminó espléndida hacia el altar acompañada por la voz de Módica entonando una ópera-pop italiana hizo las veces de “Ave María”.
Luego de recibir las bendiciones correspondientes, llegó el momento de intercambiar alianzas y emitir votos, y lo hicieron con una versión instrumental de “Over the rainbow”. La ceremonia terminó con la canción “Hey soul sister”.
Luego de la cena, un apagón general sorprendió a todos. Eran las 23.30 y un spot de luz siguió al jefe de Gobierno porteño hasta el escenario. Otro se posó sobre Awada, quien escuchó embelesada la versión de “Love of my life” que su marido -fanático de Queen confeso- le dedicaba. Tras el aplauso generalizado, Macri se dio el gusto de interpretar un segundo tema del grupo inglés liderado por Freddie Mercury que ya es un clásico en su repertorio: “Somebody to love”.
En la pantalla gigante, la proyección de la letra invitó a todos a cantar junto a él y a seguir disfrutando de una fiesta que, al cierre de esta edición, prometía extenderse hasta bien entrada la madrugada



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