Empresas de Muñoz en Cipolletti, en problemas

Empresas de Muñoz en Cipolletti, en problemas
El exsecretario de Néstor Kirchner opera en los servicios

petroleros.

- Daniel Muñoz, el ex secretario de Néstor Kirchner, conserva dos empresas de servicios petroleros con asiento en la Cuenca Neuquina, pero una está en proceso de disolución y en la otra los balances arrastran varios resultados negativos.

En ambas firmas el socio local es Gregorio Sebastián Ludman, un cipoleño con experiencia de años en el mundo de los servicios petroleros.

Muñoz está casado con Carolina Pochetti, sobrina política del gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta.

Su nombre saltó a las páginas de los diarios por esa relación familiar y la cantidad de propiedades que incorporó, él y su esposa, luego de irse del gobierno, en el 2007.

Pero su nombre está ahora otra vez en los medios porque en el programa "Periodismo para todos", de Canal 13, Miriam Quiroga, también exsecretaria de Kirchner, dijo que "Muñoz llevaba los bolsos (con dinero) a Olivos y de ahí a Santa Cruz en avión o por vía terrestre".

Según lo que pudo reconstruir "Río Negro" Muñoz quería meterse en el negocio de los servicios petroleros, que en la Patagonia mueve todos los años cientos de millones de pesos sólo entre empresas pequeñas y medianas de capitales mayormente locales. Y buscaba una pata local para desembarcar en la cuenca Neuquina ya que sus contactos estaban en la del Golfo de San Jorge que comparten Chubut y Santa Cruz.

Así lo contactaron con Ludman, que tiene otra firma de servicios más específicos. Seguramente habrá ofrecido contactos y hasta algún contrato ya cerrado con alguna operadora, pero la realidad no lo demostró.

Ambos, Muñoz y Ludman, son socios en partes iguales de Proxi SRL y DS Mayer.

Proxi tiene domicilio en la calle San Martín al 400 de Cipolletti, fue constituida en el 2007 pero nunca prestó ningún servicio ni tuvo un punto de venta declarado en la AFIP. Actualmente está en proceso de disolución, según se supo de fuentes de la industria.

DS Mayer sí está activa y con una flota de una media docena de camiones hace transporte de combustible para YPF (se supone que desde la destilería de Plaza Huincul). Fue fundada en enero del 2008, un año más tarde que Proxi.

De todos modos, a juzgar por los resultados de los balances, el negocio nunca fue próspero. El último ejercicio cerró con una pérdida en torno de los 200.000 pesos, confió una fuente.

La empresa tiene una deuda de 343.900.000 pesos con el Banco Credicoop, según los registros del Banco Central. Y en lo que va del año registra cheques rechazados del Banco Nación por falta de fondos en las cuentas corrientes, por un total de 237.569 pesos (todos fueron finalmente pagados).

A diferencia de Proxi, no hay indicios de que DS Mayer esté en proceso de disolución, aunque con semejante performance la firma está en una situación sumamente difícil.

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