Aumentó la morosidad para cancelar dinero prestado. Influyen el atraso cambiario y la inflación. Agro, vitivinicultura y metalmecánica, los sectores con mayores problemas.
Según un informe realizado por Curat, Martínez Larrea & Asociados, la mora de pagos de las empresas creció en el primer trimestre del año. De este modo, es que las entidades bancarias de Mendoza destacaron su preocupación debido al crecimiento en la mora en los créditos, tanto de empresas como individuos.
El análisis recoge que en los primeros tres meses de 2015, los problemas en las cadenas de pagos crecieron 33% en Argentina en comparación con igual período de 2014. Mendoza se ubica sexta en el ranking nacional con una mora que alcanza el 6,6% en marzo de 2015. En el caso particular de la provincia, ejecutivos y economistas lo vinculan al deterioro del sector agrario, que viene sufriendo un atraso cambiario importante, inflación y aumentos de costos que hoy se han hecho insostenibles.
Otro dato que sobresale del análisis, basado en información del Banco Central, en marzo -últimos valores disponibles-, el 4,3% de la cartera de créditos a empresas está en situación irregular, esto es, con una mora de por lo menos 30 días. La situación se agrava en función de la región: en el Norte, la mora alcanza al 6,1% de los préstamos corporativos, mientras que en Cuyo llega al 5,8%, y en la Patagonia, al 5,3 por ciento.
Economías regionales
La mora en los pagos de las empresas está altamente relacionada al sector agrario y principalmente al vitivinícola. De hecho, Luis Hernando Riveros, gerente de Gestión Comercial del banco Nación, manifestó que ellos están teniendo problemas con empresas particularmente de la zona Este y Valle de Uco.
Uno de los casos más resonantes que manifestó el directivo es el de Bodega Massi, que tiene más de 600 cheques rebotados por falta de fondos y con una deuda de 12 millones de pesos. En este caso en particular, Riveros indicó que en su momento compró vino como loco y entregó cheques que luego no tenían fondos.
Además, mencionó el caso de algunos establecimientos de la Primera Zona que están teniendo inconvenientes para asumir sus pagos, sin embargo, ninguno de ellos llega a entrar en concurso ni abiertos a quiebra. Y además, “desde la entidad abrimos un abanico de soluciones para que de alguna manera puedan cumplir con sus obligaciones”.
Además del sector del vino, el ejecutivo del Banco Nación mencionó que hay otras empresas relacionadas a la metalmecánica -vinculadas a Impsa- que también tienen inconvenientes por el hecho de que la empresa de Pescarmona está en problemas y de este modo “está demorando sus pagos a los proveedores y en consecuencia la cadena termina en los bancos y el incumplimiento de las empresas con nosotros”.
Para Juan Carlos Rivero, gerente regional de Credicoop, la situación de ellos es diferente. “Más allá de que conocemos que el sector vitivinícola está en crisis, no notamos un incremento de morosidad. Claro, que hay casos aislados de algunas bodegas de público conocimiento que están con una gran cantidad de cheques rebotados.
Sin embargo, en el conjunto notamos un sistema financiero estable”, sentenció el directivo; al tiempo que adelantó que de hecho, en el caso de esa entidad, este año planean emitir mayor cantidad de créditos a tasas menores por la buena respuesta en esta materia.
“En general no percibimos en Mendoza y Gran Mendoza deterioro de nuestra cobranza ni en minoristas ni en empresas. No obstante, hay casos puntuales de empresas del sector agrario que están teniendo irregularidad en sus pagos. Sin embargo, en general durante todo este primer semestre se han mantenido nuestros indicadores y niveles de refinanciación”, señalaron desde otra entidad bancaria.
Daniel Garro, de Value International Group, y Sebastián Laza indicaron que la crisis de las “economías regionales” se debe a que Argentina se encuentra en una estanflación que ya cumplió 3 años y el actual tipo de cambio oficial cuasi planchado se transforma en letal para las empresas.
Puntualizaron que las compañías en el interior del país, mayoritariamente pymes, ya no tienen rentabilidad.
Por su parte, José Vargas, de Evaluecon, dijo que la devaluación del real frente al dólar y el crecimiento casi nulo de la economía brasileña han perjudicado mucho a las empresas locales, por eso los pagos de los créditos se han visto perjudicados.
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