Las entidades industriales y comerciales opinan que la situación de los sectores es muy diversa y que no se puede generalizar ese plus. Hay rubros que aún están en negociación paritaria.
Aunque el Gobierno nacional le bajó el perfil a la alternativa de impulsar el pago de un bono de fin de año, el empresariado de Córdoba expresó la dificultad de afrontar un plus salarial generalizado ante la situación recesiva que atraviesan muchos sectores de la producción y de los servicios.
Además de las razones económicas que esgrimen, los sectores de la producción advierten que importantes gremios fabriles y de servicios que pactaron acuerdos salariales por seis meses están en plena negociación del segundo tramo de la paritaria.
Y remarcan que, en caso de que prospere el pago de un bono, en varios gremios eso formará parte del acuerdo salarial que resta cerrar.
El otorgamiento de un extra tanto para el sector público como para el privado está todavía con un signo de indefinición, pero ayer el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, relativizó el alcance de ese refuerzo salarial, en caso de que sea promovido desde el Gobierno.
“Cualquier ayuda que decida el Gobierno a fin de año va a estar concentrada en los sectores más vulnerables y en los que menos tienen”, afirmó el funcionario y aclaró que en la reunión con la CGT reunificada no se acordó “absolutamente nada” y sólo se tomó nota de los reclamos.
El Gobierno se comprometió el viernes pasado a dar una respuesta en 10 días a la CGT respecto al pedido de una compensación salarial para fin de año.
También incidirá en el otorgamiento si finalmente el Gobierno opta por excluir del medio aguinaldo el pago del Impuestos a las Ganancias.
Gerardo Seidel, titular de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), señaló que la situación de las empresas “es muy diversa” y advirtió que hay sectores, como el metalmecánico, autopartistas, calzado, muebles y textiles, que están mal, con caídas de venta del orden del 30 por ciento al 40 por ciento”, y a los cuales les es “muy difícil” afrontar un extra salarial.
Seidel apuntó que hay media docena de acuerdos salariales pactados por semestre y no que cerraron toda la paritaria (comercio, construcción y plásticos, entre otros), lo que complica más esa alternativa. “Un bono debería ser algo negociado de acuerdo con la situación del sector y hasta de cada empresa, y no se puede generalizar”, evaluó.
Horacio Busso, presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, consideró que en su sector un eventual bono formará parte del segundo tramo de paritaria que resta cerrar. No obstante, consideró que para otros sectores que cerraron el acuerdo salarial anual “es preferible un bono que la reapertura de paritarias”.
Marcelo Stehli, presidente de Fedecom, se mostró partidario de un bono. “Una suma fija es la forma de tratar de nivelar la pérdida de poder adquisitivo y la pérdida del salario real que han sufrido los asalariados”, opinó.

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