Los empresarios temen más controles pero creen que crecerá la economía

Los empresarios temen más controles pero creen que crecerá la economía
Inquietud por el futuro político y eventuales cambios regulatorios mellan el ánimo de los hombres de negocios, además de la inflación. Esperan una devaluación del 14% anual.
El empresario argentino es carne de diván. Los psicólogos, que ayer celebraron su día en la Argentina en conmemoración del primer encuentro de profesionales y estudiantes realizado en Córdoba en 1974, si ahora se juntaran tendrían un tema para conversar: el pensamiento de los hombres de negocios. Según una encuesta de la auditoría BDO, cedida en exclusivo a PERFIL, sienten una creciente preocupación por el contexto político y regulatorio, pero esperan un crecimiento moderado para los próximos 12 meses, donde las perspectivas de tener iguales, más o menos ganancias depende en buena medida del sector y de la capacidad de lanzar nuevos productos o promociones.

Así surge del Sondeo de Expectativas de Líderes Corporativos que refleja la mirada de 110 gerentes de compañías que facturan en total unos $ 57 mil millones, de todos los rubros, nacionales y extranjeras. Entre ellos, se mantienen las preocupaciones tradicionales de los años de gestión kirchnerista, es decir, el alza de precios –clave para el 70,9% de los consultados– y la evolución del costo salarial para el 56,4% de los casos.

La novedad de este relevamiento –cuya última versión se había publicado en diciembre pasado– es que aparecen como nuevas amenazas al llamado “clima de negocios” la preocupación por el “devenir político a nivel nacional”, con el 70% de las respuestas (cuando hace diez meses no pasaba del 40%), y también la inquietud por eventuales “cambios regulatorios”, que concitó el 67,3% de las afirmaciones (contra alrededor del 50% en 2011). En el mismo sentido, el empresariado sostiene, en este reporte, que el clima de certidumbre para realizar negocios “se ha deteriorado o ha disminuido considerablemente” en el 60,9% de las respuestas, cuando en diciembre pasado esa mirada la compartía el 38,7% de los consultados.

Sin embargo, todos comparten una buena perspectiva macroeconómica para el país, con un crecimiento moderado pero con factores exógenos positivos, como la recuperación económica de Brasil y los elevados precios de la soja, cuenta Fernando Garabato, encargado de las finanzas corporativas y responsable de la encuesta en BDO, la quinta firma de auditoría a nivel mundial.

El 49,5% de los encuestados espera una expansión del Producto Bruto Interno de hasta el 2% para 2013, en tanto que el 21,1% entiende que el PBI se moverá en positivo entre el 2% y el 4%. Así, más del 70% de las respuestas evidencian un cauteloso optimismo para el próximo año. Sólo el 22,9% observa una economía marcha atrás y también es escaso el margen de empresarios que la ve creciendo más del 4%.

El temor, la cautela y la incertidumbre sobre lo que va a suceder en los próximos meses, contrasta con la expectativa que se extiende entre los hombres de negocios acerca de la suerte que correrán sus empresas en el mediano plazo. Para el 36% de los entrevistados, los márgenes operativos que obtendrán serán iguales a los de los últimos 12 meses, mientras que para el 24% mejorarán algo o mucho. Una luz de alerta se advierte, no obstante, en que el 40% cree que los retornos disminuirán.

El dólar no aparece entre los temas de agenda. Apenas el 16,4% habló de una eventual devaluación como la inquietud central de estos días. Entre todos, sin embargo, el 67% considera que habrá una devaluación promedio del 14% en 2013, por lo que el dólar esperado se ubica entre los $ 5 y los $ 5,70. La preocupación mayor, por estas horas, parece venir por el lado del “atraso cambiario”, que fue marcado como un problema a resolver por el 33,6% de los encuestados.

Con factores endógenos negativos e impulsos externos, la única vía del empresario para ganar en la turbulencia, entienden en BDO, es la gestión del rebusque: el 27% de los empresarios considera como su mayor desafío en el 2013 “la implementación de nuevos productos y las inversiones varias”. Parejo, con 26% de las respuestas, sigue el “aumento de costos” y con el 16,7% el “manejo de flujo de caja”. Es que la gran vía de financiamiento para las compañías viene siendo, y lo será, según anticipan, el capital propio. Mientras el Gobierno procura que los bancos coloquen hasta el 5% de los depósitos en préstamos para pequeñas y medianas empresas, por ahora los gerentes financieros tienen otras opciones. Además de la caja, se apalancan pagando a proveedores con pagos a treinta días.

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