La FEC, la UIC y Consejos Profesionales se reunirán mañana para elaborar su propio plan de contingencia ante la crisis eléctrica. Pretenden salvar sus actividades y colaborar con el ahorro. Señalan que hay muchos sectores que ya están trabajando a pérdida.
La Federación Económica de Corrientes, la Unión Industrial de Corrientes (UIC) y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) se reunirán este martes, a partir de las 12 en la sede del CPCE, para analizar en conjunto los efectos negativos y elaborar un plan de contingencia propio hasta tanto dure la Emergencia Energética que decretó el Gobierno de Corrientes. Las entidades que representan a la industria y el comercio de la provincia buscarán la manera de salvar, en la coyuntura, sus actividades privadas que están siendo severamente afectadas por la crisis. También elaborarán un plan de ahorro y consumo racional de energía, intentando ayudar al Gobierno a afrontar el problema. Los representantes de la FEC, la UIC y del CPCE cursaron también invitaciones formales a los funcionarios del Gobierno. "No descartamos que estén presentes representantes del sector energético de la provincia, aunque ya hemos mantenido reuniones para interiorizarnos del cronograma de cortes, que no siempre están acordes a lo que requiere el sector para no tener una merma importante en la cadena productiva", dice el comunicado que llegó a "época". Las cámaras empresariales están muy preocupadas porque la actual crisis "está afectando las líneas de producción y las ventas". Entienden que la crítica situación es "un golpe directo" que profundiza "la crisis económica que ya venimos padeciendo desde hace tiempo", señalan en su misiva de convocatoria. Se espera que del encuentro surja, además, un documento a través del cual soliciten formalmente al Gobierno que el sector privado sufra "el menor impacto posible" por los cortes rotativos y las restricciones energéticos que se dispuso. "Un perverso efecto dominó" "Lamentablemente la crisis está afectando directamente a la actividad privada. Hay muchos sectores que ya están trabajando a pérdida, porque disminuyeron notablemente su nivel de producción. Es el caso de nuestras fábricas más importantes en la Capital", dijo a "época" el presidente de la Federación Económica de Corrientes, Domingo Gómez Sierra, en referencia a la hilandería Tipoití que está totalmente paralizada o la embotelladora de la Cervecería y Maltería Quilmes que está produciendo a la mitad de su capacidad de producción. Comentó que algunos empresarios ya están dando vacaciones anticipadas a sus empleados "pero dentro de unos días más se van a ver obligados a suspender a gran parte de su personal", dijo. El efecto negativo será doble: por un lado una gran masa de asalariados que cobran por producción dejarán de percibir sus haberes y, por el otro, las empresas dejarán de producir y vender. Habrá menos capital circulante en el mercado interno y éso afectará el consumo y las ventas. "También van a comenzar a escasear bienes y productos. Es como un perverso efecto dominó que va a afectar a toda la cadena económica de la provincia", opinó Gómez Sierra.
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