Así lo indicaron desde la Cámara de la Construcción después de una reunión con Pérez. No hubo compromiso formal y estiman que la lista de 2.928 trabajadores disminuirá.
En una reunión mantenida ayer entre el gobernador Francisco Pérez y las tres cámaras de la construcción que hay en Mendoza, se estimó "posible" el pedido del mandatario a las firmas que trabajarán para hacerse cargo de toda o casi toda la mano de obra que quedará en la calle a mediados del mes que viene cuando los empleados por Vale y sus contratistas dejen de cobrar el sueldo que aún perciben debido a una nueva extensión de la conciliación dictada por el Ministerio de Trabajo.
"Creo que hay que tratar de absorber la mano de obra de la Uocra y estimo que es una tarea absolutamente posible", aseguró Fernando Porreta, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) quien participó de la reunión junto con los representantes de las otras dos cámaras constructoras: la Cecim y el Círculo de Constructores, que nuclean a firmas más chicas.
Aunque Porreta aclaró que no se firmó ningún compromiso, expresó que las Cámaras sí han "prometido participar". Del mismo modo, estimó que las diversas empresas de Mendoza tienen la capacidad para hacerse cargo de buena parte de los trabajadores.
"Nosotros, en particular, ya lo comenzamos a hacer desde diciembre", explicó el empresario quien -además- es dueño de la constructora Ceosa, una de las firmas que ha ganado la licitación de importantes obras públicas de la provincia.
El modo, el salario y el tiempo de contratación que sería posible no fue especificado por Porreta. Es que, por un lado, es común que los empleos en la construcción sean temporales y, por el otro, todo dependerá del tipo de calificación de la persona, de la empresa que finalmente lo tome y del tipo de obra en que se inserte al trabajador.
Del mismo modo, es claro que los salarios que ofrecerán a quienes dejen Vale serán inferiores a los que se cobran en la minería que, por regla general, suelen ser altos.
"Tampoco será el mismo tipo de trabajo ni las personas tendrán que trabajar con regímenes de 20 días seguidos", subrayó Porreta para quien es "positiva" la idea del gobierno de adelantarse a lo que pueda suceder una vez que los empleados dejen de percibir su salario.
"Esto tratará de hacerse independiente y paralelamente a lo que suceda con la venta o no del proyecto", contó el presidente de la CAC.
Es posible que la buena voluntad de los empresarios se deba, en parte, a que esperan que los 2.928 trabajadores contabilizados por el sindicato y cuya lista ayer llevó Pérez, disminuya notablemente. Una alternativa es que muchos empleados se hayan anotado como mendocinos pero que, en realidad, sean de otras provincias como Neuquén.
Además, es probable que la buena predisposición esté fogoneada por la idea de que -a modo de incentivo- el Estado subsidie parte del salario de estos trabajadores a través de diversos programas ya existentes. Esta posibilidad fue mencionada por el gobernador ayer por la mañana a diversos medios durante un acto realizado en Guaymallén.
Por la tarde, después de que Pérez se reuniera con representantes de la Uocra y antes del encuentro con empresarios, voceros del Gobierno explicaron que no se harían declaraciones al respecto. Del mismo modo, este diario intentó hablar con Fernando Anaya, secretario general del gremio de la construcción, pero la búsqueda fue infructuosa.
El martes, en el Senado de la Nación, Pérez se desayunó de que Vale hacía rato que trataba de vender el proyecto de Potasio Río Colorado.
Fue un duro cruce -del que también participó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, quien decidió -hasta que el futuro se aclare- extender la conciliación obligatoria hasta el 18 de abril (vencía hoy) y dictar el procedimiento preventivo de crisis, que extiende por otros 30 días hábiles las garantías para los trabajadores de Vale, sus contratistas y subcontratistas.


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