La empresa Sebastián Dalmasso está radicada hace más de tres décadas en Vértiz y hoy atraviesa una compleja situación, ya que plantas de silos y bolsones con soja han quedado bajo agua, generando una pérdida económica que, según una de sus propietarias, superaría el millón de pesos.
“Me siento desprotejida, estamos solos ante ésta situación. Hemos hablado con funcionados que han visto nuestra situación, nos dicen que nos entiende y que nos van a ayudar, pero pasó más de un mes y no hemos tenido ninguna respuesta concreta. Cada día que pasa la mercadería se deteriora más, las pérdidas son mayores y tenemos que asumir los compromisos asumidos, pero no podemos vender casi nada”, dijo Nora Dalmasso, sin poder ocultar su angustia.
“Somos una empresa familiar que hace 34 años que está radicada en Vértiz. Hoy tenemos un problema que comenzó a fines de octubre, con grandes lluvias, el 4 ó 5 de noviembre pasó el peligro de inundación del pueblo, todos tratamos de colaborar para que eso no ocurriera y salir de la situación, pero en éste momento nos sentimos muy solos, a pesar de las promesas”, señaló,
Nora Dalmasso sostuvo que “desde finales de octubre que estamos sin poder operar, sin poder cumplir con los contratos, tenemos todo bajo agua y no nos queda otra cosas que agradecer a toda la gente que trabaja con nosotros, que ha estado al pie del cañón todo el tiempo. La situación nos apremia de todos lados, porque necesitamos entregar la mercadería, hay gente que nos pide que la entreguemos, pero hay mercadería que está bien, otra que hay que acondicionarla y algo que no sabemos, porque cada día que pasa se deteriora más”,
Reveló que “hemos hechos evaluaciones, las que les fueron entregadas al ministro de la Producción a través del Centro de Acopiadores. Los montos de los cuales se habla allí tienen que ver con estimaciones de pérdidas de mercadería, de roturas y demás, pero cada día que pasa el monto aumenta, porque la mercadería se deteriora aún más. Hoy podemos decir que las pérdidas superan el millón de pesos, teniendo en cuenta que cada tonelada de soja cuesta alrededor de 4 mil pesos y cada bolsón tienen entre 220 y 240 toneladas”.
“De todo eso no sabemos que es lo que se va a recuperar, hay chanchos que están sueltos y han roto algunos bolsones que estaban sanos, los que siguen en el agua. Podemos acceder a una sola planta, pero para acceder allí tenemos que superar dos montículos de tierra, que hicieron que se nos rompieran dos monotolvas. También rompimos un tractor y hoy estamos pidiendo prestado tractores grandes, con el fin de ir sacando la mercadería en cuentagotas. Un camión entre a la planta y se carga en 40 minutos, pero hacerlo de ésta manera nos lleva medio día, yendo y viniendo con tolvas, todo con costos altísimos, rompiendo silos para poder meter un chimango para sacar mercadería que está húmeda y a la que no podemos secar, que es el proceso que debemos hacer”, remarcó la mujer.
Destacó que “la verdad es que nos sentimos muy angustiados, siempre invertimos en Vértiz. Arrancamos con una planta de silos y un camión, después compramos otra, pusimos una planta de estruzado para agregarle valor a la soja, siempre con la intensión de seguir creciendo en el lugar, porque mis abuelos llegaron aquí en 1906”.
Sostuvo que “para nosotros el tiempo corre muy rápido, imaginensé que teníamos un cronograma de entrega, de ventas pactadas, y de un día para el otro no pudimos entrar más a las plantas. Recién la semana pasada pudimos acceder a una de ellas y comenzar a cumplir con algo de lo prometido”.
Subrayó que “el agua ha bajado en algunos lugares, pero el daño ya está hecho. Todos nos dicen que la asistencia va a llegar, pero el tiempo sigue transcurriendo y efectivamente no tenemos nada. Nos reunimos con el Ministro de la Producción (Ricardo Moralejo), a través del Centro de Acopiadores, que nos pidió un informe sobre los daños, esto fue hace 15 días, y hoy los daños son superiores”.
Dijo además que “se ha cortado la cadena de pagos, normalmente vendemos dos o tres camiones de estruzado por semana, y no lo hemos podido hacer. Tenemos que pagar sueldos, el mes que viene aguinaldos… es común en un pueblo cómo éste que un productor que te entregó mercadería venga a retirar cheques para hacer frente a sus compromisos, dinero que recuperamos cuando vendemos la mercadería que es de el… Esto se hace habitualmente, pero hoy nos encontramos con que no podemos cumplir con eso, con los cheques que están entregados, el Banco de La Pampa nos dice que nos van a asistir, pero los porcentajes del descubierto son altísimos, irracionales para nosotros, que vivimos con una comisión del 2 por ciento de todo el cereal que vendemos. En las plantas hay mucho dinero, pero no es nuestro, es de los productores a los que tenemos que pagarles… no se que vamos a hacer, si nos vamos a descapitalizar, no se como nos vamos a hacer cargo de todo ésto ante la ausencia de soluciones de parte del Estado. Está muy claro que los tiempos de los gobiernos son muy distintos a los tiempos de la gente”.
Recordó que “en enero pasó una piedra por Embajador Martini y los productores afectados aún están esperando por las promesas del Gobierno, cuando ya pasó casi un año. Lo se fehacientemente porque habíamos sembrado en Lagos, nos agarró la cola de esa tormenta, todo estaba avalado por Nación, iba a declarar la emergencia y demás, pero nada de eso llegó, por eso tenemos miedo ante la situación que tenemos, donde hay que hacer frente a compromisos y nos faltan respuestas”.
Nora Dalmasso dijo además que “al intendente le hemos pedido que nos corra unos 200 metros los dos montículos de tierra, pero nos respondió que iba a consultar con la gente de la Dirección de Hidráulica, porque los pronósticos dicen que en febrero va a volver a llover mucho; faltan dos meses… y nosotros necesitamos llegar con los camiones a la planta. Necesitamos llegar a los campos, Vialidad está empezando a trabajar ahora y nosotros tenemos hasta el 20 de diciembre para sembrar. Siendo muy optimista, pienso que para el año que viene la producción en la zona va a caer a la mitad. Nosotros queremos seguir trabajando y mantener a todo el personal, pero la situación es muy compleja”.
Comentá la nota