Los alumnos mostraron algunas producciones realizadas durante el año y exhibieron fotos de sus salidas a los museos de la ciudad. Es la primera vez que se realiza una ceremonia de este tipo.
El acto escolar tuvo lugar en el salón de usos múltiples del Ipesa. Contó con la presencia del subsecretario de Desarrollo Humano y Familia, Pedro Freidenberger, el director del Instituto, Rubén García, los profesionales, operadores y docentes que se desempeñan allí, y familiares de los nueve residentes que recibieron sus diplomas.
La concurrencia plena de las familias causó satisfacción en las autoridades del lugar, que tomaron este hecho como una confirmación de lo atinado de realizar este tipo de ceremonias. “Este año empezamos a hacer estos actos escolares, similares a los que se realizan en todas las escuelas”, relató a LA ARENA el director Rubén García, minutos antes de empezar con el festejo. “Desde que se creó el Ipesa, hace cinco años, que yo sepa no se habían hecho. ¿Por qué no se hicieron?, no lo sé. Lo que sé es que cuando me hice cargo, una de las primeras medidas fue organizar los actos”.
El resultado fue inmediato, aseguró García: alumnos y docentes tomaron con mucho entusiasmo la preparación de estas fiestas patrias. Este año se festejaron el 25 de Mayo y el 9 de Julio, y hubo también una actividad para el Día de la Madre. “Fueron actos como en todas las escuelas, con discursos, con canción patrias, y con representación artísticas. Como siempre se debió hacer”.
Este cambio de rumbo forma parte –dijo García– del “cambio de mentalidad” que está impulsando desde que tomó a su cargo la dirección del Instituto.
Acto.
La ceremonia de ayer comenzó con el ingreso de la Bandera Nacional portada por los nueves jóvenes que cursaron las clases. Luego, los alumnos mostraron los posters que elaboraron sobre fecha patrias, próceres y personalidades de la historia nacional. Tras ello se proyectó una presentación en imágenes con las actividades escolares de los chicos, las tareas que realizan en el lugar y las salidas que hicieron durante el año a museos de la ciudad.
Posteriormente fue el momento de la entrega de los certificados. Esta parte de la ceremonia tuvo un componente muy emotivo cuando los chicos, tras recibir el diploma, se acercaron a sus familias y dejaron ese testimonio en sus manos.
La ceremonia concluyó con un pequeño número músical a cargo de uno de los jóvenes, de nombre Andrés, que junto a su profesor interpretó en la guitarra temas populares.
En esta oportunidad fueron nueve los jóvenes que recibieron sus certificados por el ciclo lectivo cumplido. Dos de ellos cursaron Polimodal y los siete restantes, EGB 1 y 2.
Huerta.
Los residentes también recibieron los diplomas por los talleres de oficios que realizaron. Las posibilidades disponibles son varias: computación, herrería, cocina, criadero de pollos, criadero de ovinos y huerta. Según contó García, los que más aceptación tienen son el criadero de pollos y la huerta. “Hay que ver la alegría en sus caras cuando le entregan a su mamá una planta de lechuga que ellos mismos cultivaron”, reflexionó. La huerta en particular es un espacio que permite a los jóvenes apreciar en forma bien tangible el resultado del esfuerzo propio. A ellos se suman, talleres de cerámica y de música.

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