El Comité provincia de la UCR adoptó una posición tibia sobre la coyuntura institucional que se vive en Río Grande entre el Municipio y el Concejo Deliberante. Con dos dirigentes ubicados en veredas opuestas en la controversia, las autoridades de la UCR solo hicieron un típico llamado “al diálogo” sin expresar una posición política fuerte sobre un tema que amenaza con ahondar la grieta que separa a las instituciones democráticas más importantes de la ciudad-.
La UCR prefirió evitar tomar posición a favor del Intendente Gustavo Melella o del Concejal Alfredo Guillén en el marco de la controversia institucional entre el Municipio y el Concejo Deliberante de Río Grande que encuentra a ambos dirigentes en veredas opuestas.
Como un árbitro sin silbato, los radicales cayeron en ese lugar común que suele ser un salomónico pedido de “diálogo” entre las partes para “abordar los temas que le preocupan a la ciudadanía”.


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