Emergencia a la francesa: uno de cada cuatro jóvenes está desocupado

Emergencia a la francesa: uno de cada cuatro jóvenes está desocupado

Hollande anunció medidas excepcionales contra el desempleo como la "formación y el aprendizaje" de trabajadores y el aporte de 2000 millones de euros para la creación de puestos.

El presidente francés, François Hollande declaró el “estado de emergencia económica” y aseguró que ya es hora de redefinir el modelo económico y social en su país. Actualmente, el desempleo constituye uno de los principales problemas en el país, que registra índices del 10,1%, un número que entre los menores de 25 años se eleva hasta el 25,7%, según publica la consultora DatosMacro en su página web. Estas cifras se acercan a su máximo histórico, registrado en 1994 y en 1997, que fue del 10,4 por ciento.

Justamente, Hollande lanzó una serie de medidas contra el desempleo cuyos ejes son la "formación y el aprendizaje” de los trabajadores, además de "favorecer la competitividad de las empresas" vía subsidios y establecer un tope a las indemnizaciones. “Considero que frente al desorden mundial, frente a una coyuntura económica incierta y un paro persistente hay también un estado de emergencia económico y social que se debe proclamar. La única cuestión que importa más allá de la seguridad de los franceses es el trabajo", aseguró el mandatario.

Durante su discurso anual a los líderes empresariales del país, Hollande detalló que el plan prevé ampliar la oferta de formación a desempleados y la duración de los cursos y programas de estudio. El gobierno destinará más de 2000 millones de euros para lograr "un crecimiento más robusto y una creación de empleo más abundante". Todas estas medidas, dijo el presidente, "tienen como objetivo favorecer el acceso al mercado de trabajo al mayor número de desempleados”.

La mitad del presupuesto, conseguido mediante medidas de ajuste y no a través de un aumento de impuestos, se dirigirá a financiar un plan de formación adicional para 500.000 desempleados, el doble que en 2015, especialmente en sectores como el digital y la transición energética. "Debemos permitir que los desempleados se formen en los oficios de hoy y del mañana", señaló Hollande, para quien debe "hacerse todo para favorecer, facilitar y simplificar" la vuelta al mercado laboral en un mundo globalizado.

En su discurso, Hollande también anunció topes en las indemnizaciones por "despidos improcedentes", una medida lanzada el pasado junio pero censurada posteriormente por el Consejo Constitucional porque en ese momento la compensación no era igual para todos, sino mayor para los trabajadores de las grandes empresas. El plan, ya adelantado en su discurso de Año Nuevo, precisa que toda compañía de menos de 50 empleados que contrate a alguien en forma temporal o indefinida obtendrá una prima anual inmediata de 2.000 euros durante dos años.

Las medidas, agregó Hollande, pretenden favorecer tanto a las empresas como a los trabajadores y apelan a la responsabilidad y solidaridad del conjunto de actores económicos y sociales franceses. "Entre el liberalismo sin conciencia y el inmovilismo sin futuro hay una vía", dijo el presidente, para quien hay que "desarrollar el trabajo por cuenta propia sin cuestionar el trabajo asalariado".

En ese sentido, el presidente galo advirtió que "el Estado por sí mismo no puede triunfar" y descartó poner “en tela de juicio” la semana laboral de 35 horas.

En su último año completo de mandato antes de las presidenciales de 2017, y según las prioridades marcadas desde que asumió el cargo, Hollande aseguró que el empleo "vuelve a centrar la acción del Ejecutivo". El mandatario es consciente de que debe invertir la curva de desempleo si es que pretende presentarse a los comicios para conseguir una eventual reelección.

El plano económico había quedado en un segundo plano después de los brutales atentados que tuvieron a Francia como escenario: el de comienzos de 2015 contra la redacción de la revista parisina Charlie Hebdo y el del 13 de noviembre en pleno corazón de la capital francesa, donde murieron 130 personas. 

Hollande recibirá a Raúl Castro

El presidente de Cuba, Raúl Castro viajará a París y será recibido por su par francés, François Hollande, el próximo lunes 1 de febrero, durante la visita que efectuará con el objetivo de reforzar las relaciones bilaterales. "Este encuentro marca una nueva etapa en el refuerzo de las relaciones entre los dos países, tras la visita de Estado de Hollande en mayo pasado a la isla.” informó la Presidencia francesa en un comunicado.

El presidente francés, que se reunió también entonces con Fidel Castro, se convirtió así "en el primer jefe de Estado occidental que viajaba a Cuba en más de 50 años", recordó el Elíseo. Los dos mandatarios también se encontraron en Nueva York en noviembre pasado con ocasión de la Asamblea General de la ONU.

En aquel entonces, Hollande aseguró que Cuba "representó para América Latina una forma de expresión, de reivindicación de la dignidad y de la independencia", por lo que "desempeña un papel importante en muchísimas mediaciones y en la búsqueda de la paz". El presidente francés también se pronunció a favor de levantar el embargo de Estados Unidos a Cuba por considerar que había causado un gran daño al desarrollo de la isla.

La visita de Castro será la primera que un mandatario cubano efectúe a Francia desde la de su hermano Fidel Castro en 1995, en el tramo final del mandato del presidente socialista François Mitterrand.

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