Embotellamiento por un colectivo roto

Embotellamiento por un colectivo roto
El deplorable estado de los micros de la empresa Plaza no sólo perjudica a los usuarios del servicio de transporte público de pasajeros. Ayer se convirtió en una trampa para muchos automovilistas que sufrieron un embotellamiento en pleno centro, cuando la unidad 1332, de la Línea 4 quedó varada en medio de la calle.
Eran las 18.30 cuando comenzaron los problemas. El micro se rompió -como viene ocurriendo diariamente con varios internos- de tal manera que quedó inmovilizado a metros de llegar a la parada de la calle Quintana, casi Avellaneda, frente al edificio que alguna vez albergó a la farmacia Galeno Gamma.

Las personas que pasaban por el lugar y las que estaban esperando el micro fueron testigos de la ira que invadió a los conductores que quedaron atrapados sin salida, puesto que detrás del coche roto, paró otro, el interno 1306, de la Línea 8, que terminó de obstruir por completo la circulación.

Con autos estacionados a cada lado y los micros detenidos en el medio de la calzada, no hubo forma de pasar por el lugar. Un agente de Tránsito intentó ordenar la situación pero le fue imposible, dado el nudo en el que quedaron enredados los micros, los automóviles y hasta una traffic.

Este diario se fue del lugar, cuando el embotellamiento llevaba media hora y el agente de Tránsito intentaba convencer a todos los automovilistas, a lo largo de la cuadra, de que hicieran marcha atrás para dar espacio y permitir que el segundo micro maniobrara y se liberara la zona. "Qué querés que haga, si el micro se rompió", respondía el trabajador ante las quejas airadas de los conductores.

Por la mañana, el que había quedado detenido en pleno centro había sido el interno 1301, de la Línea 3, de Plaza, en la esquina de Gil y Lagos.

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